El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, convocó hoy elecciones legislativas anticipadas para resolver la crisis política que atraviesa el país, aunque no precisó la fecha de su celebración.

En un comunicado, la oficina de Al Maliki explicó que "el primer ministro se ha visto obligado a convocar elecciones anticipadas, en las que el pueblo iraquí tendrá la palabra clave para desarrollar la situación política y la experiencia democrática".

Asimismo, criticó las "tentativas" del presidente del Parlamento, Osama al Nuyaifi, de reducir el poder legislativo a su persona y a su grupo (Al Iraqiya), una actuación que, según el jefe de Gobierno, "no es neutra ni profesional".

En la nota, Al Maliki recordó que Al Nuyaifi firmó en diciembre de 2010 el acuerdo de Erbil, que permitió la formación del Gobierno, en calidad de presidente de Parlamento y no como representante de un partido.

El primer ministro destacó, igualmente, que el Ejecutivo está comprometido con las reformas y a favor de que el Parlamento las supervise, como contempla la Constitución, "a condición de que este control esté lejos de consideraciones políticas y responda al interés de la patria y el pueblo".

Al hilo de estos argumentos, Al Maliki volvió a sugerir la apertura de un diálogo nacional que permita reformar las instituciones del Estado.

El cruce de acusaciones entre el Gobierno de Al Maliki, líder de la coalición Estado de Derecho, y la alianza opositora Al Iraqiya, encabezada por el ex primer ministro Ayad Alaui, se ha recrudecido en los últimos meses.

La polémica gira, sobre todo, en temas relacionados con la administración del país, la toma de decisiones y el petróleo.

A esos asuntos se suma el caso del vicepresidente suní, Tareq al Hashemi, dirigente de Al Iraqiya que se encuentra en Turquía después de que la Justicia iraquí emitiera en diciembre pasado una orden de arresto contra él por supuestos delitos de terrorismo.

La crisis política se intensificó después de que a finales de mayo pasado Al Iraqiya lanzara una iniciativa para que el Parlamento retirará la confianza al Ejecutivo, lo que fracasó por falta de apoyos necesarios.

El Gabinete actual fue constituido el 21 de diciembre de 2010 tras más de nueve meses de vacío causado por las discrepancias entre las distintas fuerzas tras los ajustados resultados de las elecciones parlamentarias de marzo de ese año.

La alianza ganadora fue Al Iraqiya, que con 91 de los 325 escaños del Parlamento no obtuvo una mayoría suficientes para formar Gobierno.

El bloque Estado de Derecho, de Al Maliki, sí logro ese objetivo al aliarse con la Alianza Nacional Iraquí, del ex primer ministro chií Ibrahim al Yafari.