El Consejo Supervisor del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, se reunió hoy para fijar los criterios profesionales y experiencia que debe tener su próximo presidente, que sustituirá al cesado economista italiano Ettore Gotti Tedeschi, informó el Vaticano.

A la reunión asistieron sus actuales miembros, el vicepresidente, Ronaldo Hermann Schmitz, que ejerce de presidente en funciones; el español Manuel Soto Serrano, Carl Albert Anderson (jefe de los Caballeros de Colon, que fue el que redactó el informe en el que se retiraba la confianza a Gotti Tedeschi), y el italiano Antonio María Marocco.

Tras la reunión, el Consejo Supervisor se reunió con la Comisión Cardenalicia que vigila el funcionamiento del IOR, que preside el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone.

"Han sido dos encuentros muy útiles para compartir informaciones y propuestas, tanto para la gestión ordinaria como para fijar criterios de profesionalidad y experiencia, universalmente reconocidos, de cara a la elección del nuevo presidente del Consejo Supervisor", precisó el Vaticano.

Benedicto XVI, según el Vaticano, sigue "de cerca" la actual situación del IOR "y está constantemente informado por parte del cardenal secretario de Estado".

El pasado 24 de mayo, el Consejo Supervisor del IOR destituyó de manera fulminante y mediante un duro comunicado al presidente de la entidad, el economista italiano Ettore Gotti Tedeschi, de 67 años, presidente del Santander Consumer Bank, filial italiana del Banco de Santander, y que fue había sido nombrado titular del Banco del Vaticano el 23 de septiembre de 2009.

El Consejo Supervisor aprobó por unanimidad una moción de censura y lo destituyó "por no haber desarrollado funciones de primera importancia para su cargo" y al estar "preocupado" por su gestión.

Desde hacía tiempo, según informó el Vaticano ese día, el Consejo Supervisor del IOR estaba "preocupado" por la gobernanza del banco.

"Con el paso del tiempo esa gobernanza ha desatado una progresiva preocupación y a pesar de las repetidas comunicaciones hechas en ese sentido al profesor Gotti Tedeschi, la situación ha continuado deteriorándose", precisó el Vaticano en una nota.

El 2 de junio, la Comisión Cardenalicia ratificó esa decisión, a la vez que el cargo pasó a ocuparlo de manera interina, como contemplan los estatutos, al vicepresidente Ronaldo Hermann Schmitz.

El banco vaticano, con sede en la Ciudad del Vaticano, fue fundado por Pío XII en 1942 y tiene personalidad jurídica propia.

El IOR se vio salpicado a principios de la década de los ochenta por el escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano de Roberto Calvi, encontrado ahorcado bajo un puente de Londres en 1982.

La bancarrota originó la quiebra de una treintena de empresas, y aunque el Vaticano siempre rechazó cualquier responsabilidad, sí admitió su "implicación moral" y decidió pagar 241 millones de dólares de la época a los acreedores de la entidad.

El IOR fue reformado en 1989 por Juan Pablo II.

Actualmente cuenta con un patrimonio de 5.000 millones de euros y 33.000 titulares de depósitos, en su mayoría italianos, polacos, franceses, españoles y alemanes, según datos del organismo del Consejo de Europa que verifica si se debe admitir al IOR en la lista de institutos de transparencia financiera citados por la prensa italiana.

El 30 de diciembre de 2010, Benedicto XVI aprobó una ley para luchar contra el blanqueo de dinero en las instituciones financieras del Vaticano, con el objetivo de entrar en la llamada "lista blanca" o la lista de Estados que respetan las normas para la lucha contra el lavado de dinero.