Diez policías afganos han fallecido en tres ataques de la insurgencia talibán perpetrados en las últimas 24 horas en distintos puntos del país asiático, informaron hoy a Efe diversas fuentes oficiales.

El ataque más reciente tuvo lugar esta tarde en el distrito de Musa Qala, en la provincia meridional de Helmand, donde cuatro agentes fallecieron por el estallido de un artefacto explosivo improvisado cuando estaban intentando desactivarlo.

Horas antes dos policías perdieron la vida y tres resultaron heridos también por la explosión de una bomba en la ciudad norteña de Kunduz, según la administración local, aunque un portavoz talibán contactado por Efe elevó el número de fallecidos a siete.

El tercer incidente se registró anoche en la provincia occidental de Herat y fue protagonizado por insurgentes armados que atacaron una patrulla policial y mataron a cuatro miembros de las fuerzas afganas, según la versión de un portavoz de este cuerpo.

Las bombas colocadas en los caminos son uno de los métodos más utilizados por los taliban en su lucha por derrocar al Gobierno afgano y forzar la salida de las tropas extranjeras del país.