La policía española detuvo el miércoles a dos presuntos islamistas radicales acusados de asesinar a dos personas y reclutar voluntarios para combatir en países como Afganistán.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díez, comparó el grado de radicalidad de los sospechosos, españoles de origen magrebí, con el de los siete terroristas islamistas que se inmolaron en 2004 a las afueras de Madrid semanas después de perpetrar el atentado contra varios trenes de cercanías de la capital española, en el que murieron 191 personas.

Rachid Abdellah Mohamed y Nabil Mohamed Chaib fueron detenidos en el enclave español de Melilla, en el norte de Africa, dijo la policía en un comunicado.

Además de la labor de proselitismo, se les acusa de torturar y asesinar en 2008 a dos miembros de su grupo que decidieron abandonar la disciplina que se les imponía.