Las autoridades municipales en Stockton dijeron el martes que la mediación con los acreedores fracasó, lo que significa que la ciudad en California está a punto de convertirse en la mayor en declararse en bancarrota en Estados Unidos.

El administrador municipal Bob Deis dijo que las autoridades no consiguieron alcanzar un acuerdo para reestructurar centenares de millones de dólares en deuda bajo una nueva ley del estado creada para ayudar a municipalidades a fin de evitar la bancarrota.

El lunes se venció el plazo de tres meses para declaraciones.

"Desafortunadamente, no tenemos un grupo de acuerdos completos con nuestros acreedores que eliminaría el déficit y evitaría la insolvencia", dijo Deis en una reunión del Concejo Municipal. Dijo, sin embargo, que la ciudad seguía negociando con algunos acreedores y pudiera llegar a acuerdos con hasta una tercera parte de ellos.

"Pensamos que la protección de bancarrota es la única opción que nos queda. Si conseguimos algunos acuerdos, esos serán respetados en la bancarrota", agregó.

El Concejo iba a votar más tarde el martes sobre un presupuesto especial de bancarrota para cubrir el anticipado déficit de 26 millones de dólares del año próximo, y los abogados municipales pudieran presentar la declaración de bancarrota en la corte el miércoles.

La ciudad portuaria fluvial en el centro de California, con unos 290.000 habitantes, situada a 130 kilómetros (80 millas) al este de San Francisco, ha sufrido una caída drástica en sus impuestos da la propiedad y otros ingresos, al tiempo que costosas inversiones y subvenciones a jubilados han vaciado las arcas municipales.

Las autoridades dicen que en los últimos tres años, la ciudad fue golpeada por el colapso del mercado inmobiliario, lo que las obligó a lidiar con 90 millones de dólares en déficit con una serie de severos recortes, incluyendo reducciones de las fuerzas policial y de bomberos.