En los próximos días, la batalla relacionada a la ley de inmigración de Arizona se reavivará cuando opositores a la misma busquen una orden de la corte con el fin de obstruir una decisión de la Corte Suprema del país que señala que la policía puede aplicar la cláusula más beligerante del estatuto.

Se espera que los grupos que ya habían presentado una impugnación a la ley emitida en 2010 soliciten a un tribunal de primera instancia un interdicto preliminar que prohíba a agentes aplicar un requerimiento de que la policía verifique el estado de inmigración de cualquier persona detenida por otros motivos.

Debido a que el gobierno del presidente Barack Obama fracasó en su intento de que el máximo tribunal de Estados Unidos acepara su argumentación de que la ley federal prevalece sobre la ley estatal, los grupos tomarán una estrategia nueva: atacarán el mandato sobre otros fundamentos, entre los que se podría incluir la discriminación racial.