El primer ministro turco, en respuesta al avión de guerra turco abatido por Siria, dijo el martes que los militares turcos responderán de la forma adecuada si hay nuevas violaciones de paz en su frontera con Siria.

"Las reglas del juego de las fuerzas armadas turcas han cambiado", afirmó Recep Tayyip Erdogan. "Cualquier elemento militar que se aproxime a la frontera turca desde Siria e imponga un peligro de seguridad será considerado una amenaza y tratado como un objetivo militar".

Siria insiste que el avión turco violó el viernes su espacio aéreo. Empero, Turquía que aunque reconoció que el avión de reconocimiento RF-4E desarmado se adentró inadvertidamente en territorio sirio, se encontraba en un espacio aéreo internacional cuando fue abatido.

El secretario general de la OTAN consideró el martes inaceptable el ataque contra el avión, poco después que Turquía informara a la alianza atlántica de las discusiones efectuadas conforme al Artículo 4 del tratado, que permite a la OTAN requerir consultas de haber sido amenazada su seguridad.

El secretario general Anders Fogh Rasmussen dijo que la alianza condena "en lo términos más enérgicos" el incidente y mostró su solidaridad con Turquía, pero no mencionó medidas de represalia.

Erdogan dijo que Siria abatió el avión desarmado en el espacio aéreo internacional "de forma deliberada y hostil" y sin advertencia alguna. Agregó que las violaciones fronterizas en la región son comunes e insistió que los helicópteros sirios violaron el espacio aéreo turco recientemente en cinco ocasiones, sin respuesta turca.

"Que nadie se deje engañar por nuestra sangre fría", dijo Erdogan. "Nuestra actuación, llena de sentido común, no debería ser interpretada como una debilidad".

El abatimiento del avión agravó las tensas relaciones entre ambos vecinos. Turquía pidió en repetidas ocasiones al presidente sirio Bashar Assad que dimita, cuando unos 33.000 sirios han solicitado refugio en Turquía.

Erdogan indicó que aunque la amistad con Turquía es valiosa, su furia "es violenta y demoledora".

Insistió que "seguiremos siendo un tormento en los círculos que han adoptado una actitud hostil contra Turquía".

Huseyin Celik, mando del partido gobernante de Erdogan, dijo que la base del partido se opone a una guerra con Siria.