Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ratificó hoy la validez de la ley de regulación de emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero a nivel nacional y rechazó los argumentos de aquellos que niegan la existencia del cambio climático.

Un panel de tres jueces de un tribunal federal en Washington indicó que la normativa de control de emisiones de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de Estados Unidos no era "ni arbitraria ni caprichosa" y señaló que las disposiciones dentro del Clean Air Act (Ley del Aire Limpio) eran "correctas, sin ambigüedades".

El tribunal señaló que existen "suficientes registros de evidencias" de que estos gases contribuyen al calentamiento global y rechazó entre sus atribuciones la de cuestionar "la validez de las pruebas científicas", tal y como pedían los demandantes.

La normativa limita por primera vez en EE.UU. a nivel nacional las emisiones de dióxido de carbono y otros gases contaminantes por parte de vehículos y fuentes fijas, como centrales térmicas.

La directora de la EPA, Lisa Jackson, celebró la decisión judicial.

"El tribunal aseguró que la EPA siguió tanto la ciencia como la ley al aplicar medidas sensatas y razonables para encarar la muy real amenaza del cambio climático, limitando los gases contaminantes de efecto invernadero procedentes de las fuentes mayores", dijo Jackson en un comunicado.

Tanto la EPA como el Departamento de Transporte han establecido estándares de emisiones de carbono y kilometraje para los modelos de automóviles construidos entre 2012 y 2016.

En lo que se refiere a las fuentes de emisiones fijas, la agencia federal ha propuesto por primera vez niveles tope de carácter nacional para nuevas centrales de generación de energía.

La decisión otorga una victoria a la Administración del presidente Barack Obama en su lucha por las energías limpias, cuya legislación había sido recurrida por la industria petrolera y del carbón.

El candidato republicano Mitt Romney, que competirá ante Obama por la Presidencia en los comicios de noviembre próximo, ha advertido que suprimirá estas regulaciones de llegar a la Casa Blanca, debido a sus negativos efectos sobre la economía estadounidense.