El director de "Traffic", "Erin Brockovich" y la saga "Ocean's", Steven Soderbergh, se alejará del cine cuando concluya 2012 para dar a su vida un nuevo rumbo, según confirmó a Efe en una entrevista en la que habló de su pasado de Óscar, su futuro de pintor y su nuevo filme, "Magic Mike".

Soderbergh cumplirá 50 años el próximo 14 de enero y para entonces espera haber finiquitado sus compromisos con el séptimo arte, donde debutó en 1989 con "Sex, Lies and Videotape", una película con la que ganó la Palma de Oro de Venecia y una nominación a los premios de la Academia de Hollywood. Apenas tenía 26 años.

"En enero todo tiene que estar hecho y me voy a reiniciar", aseguró el realizador, quien ya había anunciado su intención de pasar página y que ahora concretó la fecha.

"Esto es un plan a cinco años vista que me puse cuando estaba haciendo 'Che' y todo va de acuerdo a como lo tengo programado", indicó Soderbergh, que insistió en que su decisión fue "muy pensada" y motivada por la necesidad de "hacer algo más".

El director de "Solaris" (2002) se mostró entusiasmado por el abanico de proyectos que tiene en mente para el próximo lustro, entre los que está escribir un libro de cine, dedicarse al teatro y, sobre todo, a las artes plásticas.

"En términos de pintura es como si tuviera 18 años y acabara de salir de la escuela. Tengo alguna habilidad, sé dibujar bien", declaró Soderbergh, que reconoció que tiene que "trabajar duro" la técnica, "10.000 horas", aunque espera poder compensar esa deficiencia con su experiencia cinematográfica.

"He estado trabajando en un medio visual toda la vida y tengo ciertas ideas que creo que puedo llevar del cine que son inusuales en la pintura en términos de composición y narrativa", apuntó.

El cineasta aseguró que había encontrado la comprensión de sus colegas de profesión tras comentarles su deseo de empezar de cero y que solo "desde fuera parece una retirada".

"La gente que hace este trabajo sabe lo intenso que es y todo lo que he hecho en estos años (casi 30 filmes en 23 años), que es inusual y hace que tenga sentido abrir otro horizonte y que haya tenido suficiente de esto", apuntó Soderbergh, buen amigo de Gary Ross y David Fincher.

Soderbergh ganó un Óscar de dirección por "Traffic" en 2001, año en el que fue candidato también en esa categoría por "Erin Brockovich". En 1990 optó a la estatuilla de mejor guion original por "Sexo, mentiras y cintas de vídeo", si bien reconoció a Efe que "odiaba escribir" guiones, una tarea que abandonó con el tiempo.

El artista admitió que tuvo "mucha suerte" en su carrera y que alcanzó su madurez como director con "Out of Sight", de 1998, con George Clooney y Jennifer López.

"Me tomó cinco o seis películas darme cuenta de mis habilidades, que no era un guionista, que necesito ser rápido porque mi trabajo empeora si le dedico demasiado tiempo..., fueron unas películas que nadie vio y que hoy en día nadie te dejaría hacer", indicó.

El momento vital que atraviesa Soderbergh guarda cierto paralelismo con el del personaje protagonista de su nuevo filme, "Magic Mike", que se estrena el viernes en EEUU.

Mike (Channing Tatum) es un popular bailarín de "striptease" cuya pasión está lejos de los escenarios que le han dado fama, mujeres y dinero, un estilo de vida al que le resulta difícil renunciar hasta que la llegada de un novato al negocio le hace reflexionar.

"Magic Mike" es un filme generoso en desnudos para los estándares estadounidenses, incluida una escena sobre alargamiento de pene, en el que Tatum, Matthew McConaughey, Adam Rodríguez, Alex Pettyfer, Matt Bomer, Kevin Nash y Joe Manganiello muestran sus atributos físicos en repetidas coreografías.

"Mis películas no son muy explícitas (en términos sexuales)", explicó Soderbergh, quien quiso equilibrar sexualidad con humor con el fin de que la trama resultara divertida.

"Los actores tenían derecho de veto, pero no recuerdo que me dijeran que no a nada", indicó el director, que señaló que en EEUU hay un "raro conflicto" sobre sexualidad.

"Todo el mundo está pensando en eso y al mismo tiempo se critica mucho", comentó.

Soderbergh terminó de rodar recientemente "The Bitter Pill" y su última película será "Liberace", que se emitirá en televisión (HBO), un formato que le "interesa" si alguna vez decidiera volver a dirigir.

"Mucho de lo que yo solía ir a ver al cine está ahora en televisión en términos de personajes, temáticas y narrativa. Es más fácil imaginarme ahora mismo haciendo televisión que volviendo al cine", dijo Soderbergh, para quien "The Sopranos" es una de las "piezas de arte más importantes creadas en EEUU" en medio siglo.

Fernando Mexía.