En los últimos dos años, las primarias republicanas han puesto fin a las carreras de varios veteranos respaldados ampliamente por la dirigencia tradicional del partido. El senador de Utah Orrin Hatch intenta evitar la misma suerte en sus primeras primarias desde que llegó a la cámara alta en 1976.

La reelección de Hatch es el acontecimiento principal en varios estados que el martes acuden a las primarias.

Entre ellos figura el representante demócrata neoyorquino Charlie Rangel, de 82 años, que se postula por 22da vez, la primera que ha encarado al electorado desde que fue censurado hace 18 meses por el pleno de la cámara baja por evasión fiscal y presentar documentos financieros falsos.

Esos temas, así como los cambios demográficos en el distrito demócrata de Harlem, podrían suponer un desafío para Rangel, que encara además problemas de salud. Empero, Rangel dijo a la cadena de televisión CNN el martes que "estoy bien de salud. Estoy preparado y dispuesto a competir".

Hace unos meses, Hatch era considerado vulnerable, como su ex colega republicano Robert Bennett, descartado de la liza senatorial hace dos años en la convención republicana de Utah y al igual que el seis veces senador republicano Richard Lugar, que el mes pasado perdió en la primaria de Indiana.

Empero Hatch, de 78 años, es considerado ahora uno de los favoritos en los comicios del martes contra el ex senador estatal Daniel Liljenquist. Hatch ha disfrutado de una enorme ventaja logística en una de las campañas más costosas y detalladas en la historia de Utah. Hatch recaudó unos 10 millones de dólares, que le permitieron contactar miles de personas individualmente y en televisión: Cuenta con el respaldo del candidato presidencial republicano Mitt Romney y su veteranía en la Comisión Financiera del Senado.