Barack Obama llegó hoy a Miami donde tiene previsto asistir al concierto que Marc Anthony ofrecerá esta noche para recaudar fondos para la campaña electoral entre unos 1.500 asistentes, en su mayoría hispanos residentes en el sur de Florida.

El concierto del cantante puertorriqueño, quien ya apoyó a Obama en las elecciones de 2008, tendrá lugar en el teatro Fillmore de Miami Beach y la recaudación irá destinada al Obama Victory Fund, un comité de recaudación de fondos que reúne a varios grupos de apoyo al actual presidente.

Las entradas al concierto, en el que se espera que Obama diga unas palabras, tienen precios que oscilan entre los 100 dólares hasta los 5.000 dólares por persona, una opción esta última que incluye la posibilidad de conocer al artista y fotografiarse con él.

El locutor Enrique Santos será el maestro de ceremonias durante este acto, que se celebra cuando faltan cinco meses exactos para la celebración de las elecciones presidenciales, en las que Obama busca su reelección, previsiblemente ante el republicano Mitt Romney.

El presentador de "Enrique Santos Show", en Univision, pedirá también el apoyo a la candidatura de Obama, "un verdadero líder y un constante luchador por la igualdad", según dijo el propio locutor cuando confirmó sus participación en este acto.

Hijo de padres cubanos, nacido en Chicago y criado en Miami, Santos ha sido una de las voces más reconocidas de la radio de esta ciudad de Florida, especialmente a raíz de sus sonadas bromas telefónicas al líder cubano Fidel Castro y al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

En el exterior del teatro se concentraron algunos manifestantes que querían aprovechar la presencia de Obama para reclamar medidas que acaben con la discriminación en el trabajo de personas homosexuales, bisexuales y transgénero en este país.

"Desde 1974 se han introducido medidas para evitar la discriminación de la comunidad LGBT en los lugares de trabajo, pero las leyes a nivel federal nunca han podido superar el Congreso", explicaron los manifestantes en su convocatoria.

Con este acto Obama cerrará una jornada de recaudación de fondos, antes de partir de nuevo hacia Washington.

A su paso por Miami, también participó en una restringida recepción en una residencia particular a la que fueron invitadas tan sólo 30 personas, que abonaron un mínimo de 40.000 dólares cada una, según detalló un portavoz de su campaña.

Previamente Obama estuvo hoy también en Atlanta (Georgia), donde igualmente participó en una recepción para medio millar de personas en la que la participación ascendió a 500 dólares y en una pequeña reunión con 20 invitados en la que se recaudaron 35.000 dólares por participante.

Obama, que tiene previsto recaudar más de dos millones de dólares en los actos de hoy, visita Miami un día después de que se conociera la decisión del Tribunal Supremo de declarar inconstitucionales algunos artículos de la polémica ley sobre inmigración de Arizona.

Pese a la oposición de la Administración Obama, el Supremo mantuvo uno de los artículos más controvertidos: el que permite a las fuerzas del orden pedir los "papeles" si se tiene la "sospecha razonable" de que alguien es un inmigrante indocumentado.

Obama ha viajado en numerosas ocasiones a Florida desde que es presidente, especialmente en los últimos meses, lo que da muestra de su enorme interés por ganarse el voto latino en este estado, que se entiende clave para inclinar la balanza en los resultados de los comicios de noviembre.

En ese sentido, también ganó puntos cuando la semana pasada anunció que relajaría la política de deportaciones para los jóvenes que llegaron a este país en situación irregular traídos por sus padres.

Antes de aterrizar en Miami, Obama llamó al gobernador de Florida, el republicano Rick Scott, y le ofreció la ayuda federal, en caso de ser necesaria, ante la llegada de la tormenta tropical "Debby", que poco después tocó tierra en el norte del estado.