Ni un sólo caso de violación fue resuelto en entre junio de 2010 y diciembre de 2011 en cinco comisarías de Puerto Príncipe, reveló hoy un estudio de la ONU sobre el manejo de las denuncias por abusos sexuales por parte de la policía y la autoridad judicial del país antillano.

Un informe de la Sección de derechos Humanos de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) y de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (Acnudh, por su sigla en inglés) señala que, de un total de 62 denuncias presentadas entre junio y agosto de 2010 en cinco comisarías de la capital, solo 45 fueron enviadas a la Fiscalía.

Pero de los 45 casos, solo 25 fueron "recibidos" y registrados en las oficinas del ministerio público y de esos, solo once fueron a parar al juzgado de instrucción, que desestimó cuatro denuncias.

Seis casos están todavía bajo investigación y uno ha sido enviado a juicio, explica el estudio, enviado a Efe.

El trabajo concluye que la forma en la que la policía y el poder judicial manejan los casos penales contribuye a la impunidad y a la falta de justicia, particularmente en los casos de violación.

La Sección de Derechos Humanos subrayó las difíciles condiciones de trabajo del poder judicial y de la policía y recordó el deber del Estado de tomar medidas adecuadas para garantizar juicios justos para las víctimas de violaciones.

El informe recomienda que los legisladores establezcan una definición exacta del concepto de violación desde el punto de vista legal, que se adopte una legislación que proteja a la mujer, que se fortalezcan las capacidades de la policía y el poder judicial y que se dote a la policía de los recursos necesarios para llevar a cabo adecuadamente sus investigaciones.