Un grupo de colonos del enclave de Ulpana, aledaño al de Bet El, cuyas casas fueron levantadas hace años en una parcela palestina privada cercana a Ramala, comenzaron hoy a evacuar las viviendas de forma voluntaria en cumplimiento de un acuerdo con el gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu.

La evacuación afecta a 33 familias, de las que esta mañana 16 han comenzado a trasladar sus muebles y enseres a una zona militar en la que el Ministerio de Defensa les ha habilitado casas prefabricadas, informa la edición electrónica del diario Yediot Aharonot.

Antes de comenzar la mudanza, que durará entre uno y dos días, los colonos, vestidos con camisetas negras en señal de duelo, celebraron esta mañana una oración ante las viviendas acompañados por otros vecinos del asentamiento Bet El.

El rabino de la colonia, Zalman Melamed, les aseguró que en el futuro "volveremos a estas viviendas y construiremos en toda la Tierra de Israel", que incluye la zona ocupada de Cisjordania.

La evacuación de los cinco edificios construidos en la parcela privada de un palestino son evacuados después de años de litigo judicial y de un constante zigzag por parte del gobierno ante el Tribunal Supremo, que el mes pasado ordenó por segunda vez abandonar la zona.

Netanyahu anunció poco después que cumpliría la orden judicial, pero para tratar de calmar a los colonos y a la ultraderecha dentro de su gobierno aprobó la construcción de cientos de viviendas en otros asentamientos en territorio palestino.

También aprobó un plan de "cortar-copiar-pegar" para el traslado físico de los cinco edificios a otra parte del asentamiento de Bet El, lo que, en conjunto, alentó a sus ocupantes a abandonarlos de forma voluntaria y pacífica.

Sólo cuatro de las familias de Ulpana han anunciado que se opondrán "de forma pasiva", terminología que en la práctica significa que las fuerzas israelíes de seguridad tendrán que sacarlos y que ellos no se opondrán.

Las otras 17 familias afectadas comenzarán la evacuación esta tarde y mañana subcontratistas de Defensa comenzarán a sellar las casas hasta el 1 de julio, cuando vence el plazo concedido por el tribunal.

Un portavoz de la oficina del primer ministro explicó hace unos días que, una vez evacuados de sus ocupantes, el gobierno pedirá al tribunal una moratoria de tres meses para completar el desmantelamiento de los inmuebles.