Naciones Unidas (ONU) y la Unión Africana (UA) adelantaron hoy una nueva estrategia regional con la que esperan acabar con los ataques y violaciones de derechos humanos de la guerrilla ugandesa Ejército de Resistencia del Señor (LRA).

"La estrategia ha sida desarrollada por la ONU pero el proceso se hizo en consulta con la UA, los estados afectados y sus socios", afirmó hoy el jefe de la Oficina de la ONU para África Central (UNOCA), Abou Moussa, en la sede del organismo internacional.

Moussa dijo que el éxito de la nueva estrategia dependerá de la voluntad "de todos los actores" de apoyar e implementar las acciones propuestas, cuyo último objetivo es acabar con el LRA y ofrecer asistencia a las víctimas que han sufrido sus "atrocidades".

"También ofrecemos oportunidades a las comunidades afectadas en materia de infraestructuras y programas de desarrollo a largo plazo para eliminar los factores que han contribuido al establecimiento de los grupos rebeldes", añadió.

La nueva estrategia, que se presentará formalmente este miércoles ante el Consejo de Seguridad de la ONU se centra en cinco objetivos estratégicos, incluido el respaldo a la implementación y apoyo operativo a la iniciativa de cooperación contra el LRA de la UA.

También busca expandir las actuales actividades para el desarme, desmovilización, repatriación y reintegración en las zonas afectadas por la violencia del LRA y promover la respuesta humanitaria para proteger a la infancia, entre otros.

Como parte de los esfuerzos regionales para frenar al grupo rebelde, los cuatro países afectados -Uganda, Sudán del Sur, República Centroafricana y República Democrática de Congo- lanzaron en marzo una fuerza militar conjunta.

El representante especial para contraterrorismo de la UA, Francisco Madeira, indicó hoy ante la prensa que esa fuerza de 5.000 soldados, que ya cuenta con autorización y está casi totalmente operativa, tendrá su cuartel general en Sudán del Sur.

El LRA, que pretende instalar en Uganda un sistema de gobierno basado en los diez mandamientos bíblicos, ha asesinado y torturado sistemáticamente a civiles desde que empezó a operar y ha extendido su área de influencia a varios países africanos.

Recientemente, la representante especial de la Secretaría General de la ONU para la Infancia y los Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy, denunció que el LRA "proyecta una larga sombra en África Central y causa un enorme sufrimiento a los niños".

Integrado por unos 500 combatientes y dirigido por Joseph Kony, el grupo rebelde nació hace 20 años con el propósito inicial de luchar contra la marginación de la etnia Acholi en el norte de Uganda, según datos de la ONU.