La drogadicción en todo el mundo se ha estancado pero aún mata a unas 200.000 personas al año, dijo la agencia de la ONU contra las drogas en un informe difundido el martes.

Según cifras de 2010, la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y la Delincuencia agregó que el tratamiento para los narcodependientes costaría unos 250.000 millones de dólares anuales si todo el que lo necesita recibiera la atención adecuada.

El informe lamentó que se está gastando mucho menos dinero en ese menester, por lo que menos de una de cada cinco personas que necesita ayuda la recibe. Además, agregó, la baja de productividad y los delitos que cometen quienes necesitan financiar su hábito es un cargo adicional para muchos países.

En su informe anual, el organismo de la ONU dijo que unos 230 millones de personas — el 5% de la población mundial — consumió drogas por lo menos una vez en 2010, pero el organismo destacó que existen grandes brechas de sexo, dependiendo de dónde provienen los usuarios. Por ejemplo, en Estados Unidos el consumo femenino es un tercio menos que el masculino y de un décimo en lugares como la India e Indonesia.

Según el informe, entre 200.000 y 250.000 millones de dólares — entre 160.000 y 200.000 millones de euros — son necesarios para atender a todos los que lo necesitan: un equivalente de entre el 0,3% y el 0,4% del Producto Interno Bruto mundial. En algunos países, agregó, las pérdidas de productividad per cápita son incluso más costosas. Por ejemplo, en Estados Unidos, esas pérdidas anuales equivalieron anualmente al 0,9% del PIB.

El año pasado, dijo el informe, la producción mundial de opio fue de 7.000 toneladas, un quinto menos frente a 2007, cuando fue un año pico, pero fue superior a la de 2010, cuando una enfermedad destruyó más de la mitad de los cultivos de amapola en el primer país productor de opio, Afganistán.

Aunque las zonas destinadas al cultivo de la hoja de coca han bajado un 33% en los últimos 12 años, ese avance "ha sido compensado por una mayor producción de drogas sintéticas, como la producción y consumo de sustancias psicoactivas que no están sometidas al control internacional", agregó la agencia, con sede en Viena.

En general, el uso de drogas ilícitas siguió estable en 2010 y los cuatro años previos, al afectar a entre un 3,4% y un 6,6% de la población adulta, dijo el informe. En todo el mundo, la cannabis fue la droga más consumida en todo el mundo.