La Cámara Baja de Japón aprobó hoy una polémica subida del IVA desde el 5 al 10 por ciento para el año 2015, promovida por el primer ministro, Yoshihiko Noda, y a la que se opone parte del gobernante Partido Democrático (PD).

La norma fue aprobada gracias a los votos de los principales grupos opositores, el conservador Partido Liberal Demócrata (PLD) y el budista conservador Nuevo Komeito, cuyo apoyo logró el primer ministro, Yoshihiko Noda, tras unas complejas negociaciones.

La ley, que pasó con 363 votos a favor y 96 en contra, prevé aumentar inicialmente en 2014 el impuesto sobre el consumo desde el 5 por ciento actual hasta el 8 por ciento, y un año más tarde hasta el 10 por ciento.

Con la aprobación de esta ley, que ahora pasa al Senado, Noda pretende cubrir parcialmente los costes derivados de una de las sociedades más envejecidas del mundo y con mayor esperanza de vida, y evitar que el país aumente aún más su abultada deuda pública, la mayor del mundo industrializado.

Sin embargo, los portavoces de PLD y Nuevo Komeito insistieron en los discursos previos a la votación en la falta de solidez que demuestra el actual Gobierno, e incluso pidieron a Noda que convoque elecciones en un futuro próximo.

La polémica ley amenaza además con fragmentar al gobernante PD, ya que Ichiro Ozawa, veterano político que lidera la mayor facción dentro del bloque, se ha negado a apoyar la norma.

Ozawa, de 70 años, se ha mostrado siempre en contra del proyecto de Noda porque no estaba incluido en el programa con el que el PD se impuso en las legislativas de 2009.

Por ello, en los últimos días Ozawa ha intentado agrupar sus filas y ha amenazado con llevar a cabo una escisión que haría perder al PD su mayoría parlamentaria si al menos 54 legisladores abandonan la formación.

En caso de que el PD quedara en minoría, el Parlamento estaría en posición de presentar una moción de censura contra el Gabinete de Noda, que de ser aprobada obligaría al primer ministro a dimitir o a convocar elecciones.