La abogada australiana Melinda Taylor habló por primera vez con su familia desde que fue detenida el 7 de junio en Libia junto a otros tres compañeros de la Corte Penal Internacional (CPI), dijo hoy el ministro de Asuntos Exteriores del país oceánico, Bob Carr.

Los cuatro miembros de la CPI, entre ellos el abogado español Esteban Peralta, fueron detenidos en la ciudad de Zintan, a 180 kilómetros al suroeste de Trípoli, por, supuestamente, suponer una amenaza para la seguridad nacional tras entrevistarse en prisión con Saif al Islam Gadafi, hijo del fallecido dictador libio Muamar el Gadafi.

El jefe de la diplomacia australiana comentó hoy a periodistas en Camberra que Taylor se siente "aliviada" tras hablar por teléfono con su esposo, Geoffrey Roberts, y su hija de dos años, Yasmina.

Poco antes de la comunicación telefónica con su familia en La Haya, Taylor dialogó alrededor de 20 minutos con el enviado australiano en Libia, el embajador David Ritchie, durante la segunda reunión que tiene con él desde su detención.

La legislación libia prevé que Taylor pueda permanecer hasta 45 días en prisión preventiva mientras se investiga el caso, aunque Carr se mostró confiado en que "no se deba esperar por mucho tiempo para su liberación".

La CPI se ha comprometido a investigar el comportamiento de su equipo cuando éste sea liberado.

La CPI quiere juzgar en La Haya a Saif al Islam por crímenes de lesa humanidad presuntamente cometidos al frente de las fuerzas del régimen de Gadafi durante las revueltas de insurgentes en Libia el año pasado, aunque las autoridades de Trípoli lo quieren someter a un proceso en este país.