Los indígenas bolivianos que han caminado en dos meses casi 600 kilómetros en defensa de la reserva natural Tipnis aplazaron hasta mañana su entrada a La Paz, para que su marcha no sea ligada al motín policial, e invitaron al Gobierno de Evo Morales a dialogar hoy a las puertas de la ciudad.

Tenían previsto entrar este martes a La Paz, sede del Gobierno y el Parlamento aunque no capital del país, pero decidieron esperar en el caserío de Urujara, a 12 kilómetros, a "que haya un diálogo con el Gobierno", dijo a Efe el presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia, Adolfo Chávez.

"Queremos ser responsables con los marchistas, con el pueblo boliviano. Respetamos el Estado de derecho y de buena fe hemos dicho que no vamos a entrar hoy a la sede de Gobierno", declaró Chávez.

Agregó que si hoy no hay diálogo en Urujara, marcharán mañana hasta la plaza Murillo, donde están el Palacio de Gobierno, el Parlamento y la Cancillería, al margen de que se resuelva o no el conflicto con miles de policías de rangos bajos que están amotinados desde el jueves pasado por mejores salarios.

Chávez insistió en que su protesta no tiene nada que ver con la de los amotinados, que tomaron el lunes esa plaza, y negó que los indígenas busquen derrocar al nacionalista Morales, como han asegurado el mandatario y sus colaboradores sin presentar pruebas.

"Siempre vamos a respetar el Estado de derecho. El Movimiento al Socialismo (partido de Morales) debe terminar su mandato el 2014 por la vía constitucional, como corresponde", agregó.

Lamentó que las autoridades estén "acostumbradas" a hacer estas acusaciones de golpes y conspiraciones "y nunca prueban nada".

Los policías sublevados también han rechazado las denuncias de Morales y sus ministros de que intentan un golpe, inculpación usual cuando el Gobierno está acosado por conflictos sociales.

Centenares de amazónicos, incluidas mujeres y niños, iniciaron su segunda caminata en menos de un año el 27 de abril en la ciudad de Trinidad, para exigir a Morales que desista de construir una carretera con un trazado que parte en dos el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

Han recorrido caminos destrozados e inundados por las lluvias y han superado bloqueos, agresiones y actos hostiles de campesinos leales a Morales, sobre todo de sus fieles productores de hoja de coca, base para producir cocaína, que les impidieron entrar a algunos pueblos para descansar y abastecerse.

En la última parte del trayecto han ascendido la cordillera andina hasta más de 4.000 metros de altitud, en medio de bajas temperaturas a las que no están acostumbrados, por lo que varios de ellos padecen infecciones respiratorias.

Chávez dijo que unos 20 niños enfermos fueron evacuados a hospitales de La Paz y que en el campamento en Urujara hacen falta frazadas y ropa de abrigo para resistir el frío invernal, el peor de los últimos años, con temperaturas bajo cero en algunos puntos del altiplano andino.

"Pese a ello, seguimos resistiendo el clima y estamos firmes en lo que va a ser el ingreso a La Paz mañana", concluyó.

Cuando terminó la primera marcha, a fines de 2011, el pueblo de La Paz recibió como héroes a los amazónicos y ahora varias organizaciones cívicas, sindicales y sociales se aprestan a hacer lo mismo.