El presidente de Francia, François Hollande, le transmitió hoy a la líder opositora birmana Aung San Suu Kyi su apoyo a "todos los actores" de la transición a la democracia en ese país.

En una rueda de prensa celebrada tras la reunión mantenida por ambos en el Palacio del Elíseo, el jefe del Estado recalcó que "Francia debe estar al servicio de la democracia" y aseguró que hará "todo lo que pueda para apoyar, o en ciertos momentos presionar", tanto a nivel nacional como internacional.

En una comparecencia en la que la premio Nobel de la Paz fue recibida y despedida con aplausos, el presidente precisó que el objetivo es alcanzar en el país una "democracia completa", en el marco de un proceso que abarque "elecciones libres, libertades políticas y sindicales y el respeto de las minorías".

Y en esa línea de apoyo, pero sin enviar una invitación directa, Hollande destacó que está dispuesto a recibir en Francia al presidente birmano, el exgeneral Thein Sein, en caso de que este quiera visitar el país.

Suu Kyi, que inició hoy en París el último tramo de su gira europea, con una estancia en la que durante cuatro días se reunirá con las principales autoridades galas, subrayó por su parte que no espera de la comunidad internacional mera compasión, sino una "compasión proactiva", que lleve a la práctica la voluntad de ayudar.

"Queremos un equilibrio entre seguridad y libertad", añadió la opositora, a quien la junta militar birmana ha mantenido bajo arresto domiciliario durante mas de quince años en las últimas dos décadas y que el pasado 1 de abril logró un escaño en el Parlamento de su país.

Dentro de las ayudas e inversiones que Birmania pueda recibir del extranjero, Suu Kyi no se dijo dispuesta a aceptar "cualquiera", sino aquellas que tengan como base sólida un apoyo al medio ambiente y a los derechos humanos.

Y frente a las querellas que ha tenido por supuesto apoyo logístico y financiero a la junta militar la petrolera francesa Total, que opera todavía en ese país, tanto ella como Hollande aseguraron que aquellas forman parte del pasado.

"Querríamos dar una oportunidad a todo el mundo. Si nos centramos en el pasado no podemos mirar hacia el futuro", dijo Suu Kyi, mientras que el presidente aseguró que la compañía "ha cambiado sus prácticas" y añadió que Francia se mantiene vigilante para que se respeten los derechos humanos y medioambientales.