El papa Benedicto XVI llegó hoy a San Marino di Carpi, en la provincia norteña italiana de Módena, para mostrar la solidaridad de la Iglesia a los afectados por los terremotos del pasado mayo, en los que murieron 26 personas y 350 resultaron heridas.

El pontífice, que viajó en un helicóptero que partió del Vaticano, fue recibido en el campo de deportes de San Marino di Carpi por el Prefecto de la Protección Civil italiana, Franco Gabrielli, y el obispo de Carpi, Francesco Cavina.

Desde allí se trasladará en un autobús a Rovereto di Novi, una de las localidades más dañadas por los seísmos, donde murió el párroco Ivan Martini, de 65 años, mientras intentaba salvar de su iglesia una imagen de la Virgen.

El papa visitará la llamada "zona roja" de Rovereto di Novi, donde se encuentra la iglesia de Santa Catalina de Alejandría, prácticamente destruida por los temblores, donde murió el párroco Martini.

En el centro deportivo de Rovereto di Novi será recibido por el presidente de la Región de Emilia Romagna, Vasco Errani, las autoridades locales y provinciales y vecinos del lugar, ante los que pronunciará un discurso.

A mediodía regresará a San Marino di Carpi y desde allí en helicóptero volverá a Roma.