Fue la meta de toda su carrera, desde que comenzó a practicar gimnasia artística a los dos años: competir en unos Juegos Olímpicos. Su sueño está a un paso de concretarse, y aunque se siente feliz de participar en la cita de Londres, la colombiana Jessica Gil quiere más. Su mayor aspiración es llegar a una final.

"Es como lo máximo que una deportista puede soñar, es como el tope de todos sus esfuerzos, lo máximo", manifestó Gil refiriéndose a las Olimpíadas en una reciente entrevista con The Associated Press.

"Tengo mucha posibilidad porque soy bien fuerte en piso. Por eso estoy trabajando, para ver si puedo conseguir una medalla en el suelo o llegar a una final en el all around (concurso individual)", reveló la joven de 21 años en el gimnasio de Miami donde dedica ocho horas diarias a su entrenamiento.

Gil nació en Miami, pero también tiene la nacionalidad colombiana ya que sus padres son de Medellín. Cuando tenía 14 años resolvió representar a Colombia porque no había resultado elegida como gimnasta estadounidense.

Y lo ha hecho desde aquel primer torneo de 2006 en el que se convirtió en campeona nacional de Colombia, puesto que ha conservado desde entonces ininterrumpidamente.

En su ascendente carrera ha ganado numerosas medallas internacionales. Fue finalista en los Juegos Panamericanos de 2007. Dos años después, se convirtió en la primera colombiana en llegar a la final de un campeonato mundial.

Su sueño, sin embargo, se vio truncado en ese mundial de octubre de 2009 en Londres, cuando se cayó en la exhibición en piso que realizaba. En momentos que hacía una diagonal, Gil falló en un salto y se golpeó la cabeza, lo que le impidió continuar.

"Ahí tuve un accidente, pero gracias a Dios no me pasó nada", recordó la chica, que habló en un fluido español con un tinte de acento extranjero.

Poco después, en 2010, consiguió el primer lugar en salto en el mundial de Bélgica.

En la rama femenina de las Olimpíadas, las gimnastas realizan rutinas en cuatro aparatos: caballete, barras asimétricas, viga de equilibrio y piso. Y luego compiten en el combinado individual.

Gil sabe que no será una tarea fácil llegar a la final olímpica este año, pero asegura que el esfuerzo que realiza vale la pena. Y si no llega, al menos habrá cumplido parte de su sueño.

"He trabajado muy duro. Me he sacrificado mucho, pero a la vez he disfrutado cada segundo que he estado aquí en este gimnasio entrenando", dijo la joven de inmensos ojos marrones y musculatura sobresaliente, tras revelar que desde que era "chiquita quería ser una olímpica".

Gil es entrenada por María González, una ex campeona nacional de Cuba que se radicó en Miami.

"Ella es buenísima, es espectacular. Tiene mucho talento, en el piso vuela", expresó González en una entrevista con la AP.

No pudo ocultar, sin embargo, una preocupación.

Gil estuvo enferma a comienzos de año y no pudo entrenar durante unas tres semanas después de una cirugía.

"Ella se ha recuperado bastante, ha logrado poner a nivel toda su rutina, pero no está al nivel que yo esperaba que estuviera", confesó González, quien entrena a Gil desde hace más de 10 años.

La gimnasta, que se destaca sobre todo en los ejercicios de piso y en salto, tiene fe en sus posibilidades y asegura que entrena todos los días tratando de recuperar lo que no pudo hacer en su tiempo de reposo. Tanta confianza se tiene que afirma que cada día se siente más cerca de llegar a la cima.

"Me siento como si mi sueño se está volviendo realidad. Disfruto cada día de entrenamiento porque se que me va a llevar más cerca y me va a subir el nivel cada día que vaya", aseguró la joven, hija de la gimnasta colombiana Gloria Ortiz.

La chica ha estudiado en casa y sus amigos son los deportistas que van al gimnasio, su segundo hogar.

Como cualquier persona, hay días que se siente cansada y le cuesta levantarse de la cama en la mañana, pero saca fuerzas y va a entrenar.

"Me pongo a pensar en mi Olimpíada, en mi sueño, en todo, y eso es más fuerte que cualquier cansancio que tenga o miedo", dijo Gil, quien se siente orgullosa de representar a Colombia.

Y aunque toda su energía está enfocada en los Juegos Olímpicos, a veces también se le pasa por la cabeza la idea de que serán los únicos en los que estará.

"Creo que después de esta Olimpíada tengo unos juegos nacionales en Colombia (en noviembre de este año) en los que voy a participar y creo que mi carrera termina", expresó Gil, con pesar. "Mi cuerpo ha pasado por muchas cosas ... está agotado".

Explicó que antes de la cirugía de este año, fue operada también del apéndice siete veces, por una complicación con peritonitis.

Entre sus objetivos, está el de estudiar negocios en la universidad para poder administrar el gimnasio de su madre. Pero por ahora, su mente está más ocupada pensando en Londres.

"Me siento orgullosa de ser de sangre colombiana y de representar a ese país", aseguró.

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Gisela Salomón está en Twitter como http://www.twitter.com/giselasalomon