Un grupo de 84 congresistas de Estados Unidos envió el martes una carta a la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, para pedirle que urja al gobierno de Honduras a investigar y resolver una creciente ola de crímenes contra la comunidad lesbiana, gay, bisexual y transexual de Honduras.

La carta cita un informe de derechos humanos del Departamento de Estado en el que se acusa a las fuerzas de seguridad hondureñas de "complicidad con los abusos de derechos humanos" y se explica que "la fuerza policial hondureña tiene problemas profundos de corrupción y que algunos policías han hecho objeto de persecución a personas vulnerables, incluyendo a personas LGBT".

En su carta los congresistas le preguntan a la Secretaria de Estado por los pasos que está dando para asegurar que termine esta violencia y que el gobierno de Honduras resuelva exitosamente los casos de individuos LGBT que han sido asesinados.

Según un informe presentado recientemente por la Red Lésbica "Catrachas", una organización de defensa de los derechos de la diversidad sexual, desde septiembre de 2008 a marzo de 2012 han ocurrido 75 asesinatos de la comunidad LGBT en Honduras, en los departamentos de Francisco Morazán, Cortes, Atlántida y El Paraíso.

Para la organización "se da un peligroso ascenso de crímenes motivados por la identidad sexual en el país, especialmente durante el período inmediatamente posterior al golpe de estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya en junio de 2009".

Mientras en dos semestres del Gobierno de Zelaya hubo siete asesinatos, en el periodo del gobierno de facto de Roberto Micheletti, que duró siete meses, se registraron 22 asesinatos. Durante los cinco semestres del gobierno actual de Porfirio Lobo Sosa, se ha producido un total de 46, según el informe.

Estados Unidos colabora con la policía y el ejército hondureño en el marco de la Iniciativa de Seguridad Regional de Centroamérica, dotada con más de 100 millones de dólares al año pero cuyo gasto no se detalla por país.