El senador brasileño Fernando Collor de Melo, quien hace veinte años fue destituido como jefe de Estado por el Congreso en un juicio político, calificó hoy como legal el proceso similar sufrido por Fernando Lugo en Paraguay la semana pasada y le pidió moderación a la diplomacia brasileña.

"La norma fue cumplida. No hubo golpe de Estado ni ruptura de la legalidad", aseguró el senador y expresidente en un discurso en el pleno del Senado.

Collor, que también es presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, dijo que Brasil tiene que respetar las normas jurídicas del país vecino.

"El Estado de Derecho presupone la existencia de normas jurídicas. Es lo contrario de la anarquía y presupone también la existencia y el respeto a las reglas", agregó el expresidente brasileño, destituido por el Congreso en un proceso por corrupción, aunque la Justicia lo absolvió después de las mismas acusaciones.

El gobierno brasileño condenó el sábado el proceso por el que Lugo fue sustituido por su vicepresidente, Federico Franco; convocó a su embajador en Asunción a consultas y anunció que estudiará medidas contra el nuevo gobierno paraguayo.

Según Collor, la constitución de Paraguay prevé que el Congreso puede someter al presidente a un juicio político por mal desempeño de sus funciones y prevé que lo puede destituir.

El senador aclaró que la constitución no prevé el ritmo de ese proceso por lo que nadie puede decir que fue ilegal o sumario.

Agregó que golpe de Estado es una acción fuera de la norma legal y que presupone el uso de la fuerza física, lo que, agregó, no ocurrió en Paraguay.

Dijo igualmente que hasta la Corte Suprema de Paraguay rechazó el recursos presentado por Lugo para anular el juicio y garantizó el mandato de su sucesor.

Por esas razones, el expresidente calificó la reacción del gobierno brasileño como "precipitada".

"Parece que al gobierno brasileño lo sorprendieron: o nuestra representación no informó sobre la evolución de la crisis a Brasilia o los centros de poder de Brasil no supieron qué hacer para intentar influir y evitar un agravamiento de la crisis", aseguró.

Collor defendió una actuación más efectiva de la diplomacia brasileña ante Paraguay para amenizar la crisis ya que, en su opinión, un agravamiento de la crisis, puede darle espacio a Lugo a adoptar una posición más radical y dificultar los intereses de Brasil en la región.

En su opinión, la suspensión de Paraguay del Mercosur o de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) aumentará la gravedad de la crisis y contribuirá a la radicalización.

"Aún se puede esperar de la diplomacia brasileña una iniciativa de moderación y buen sentido", afirmó.

En una rueda de prensa que concedió este martes, Franco recordó que en Brasil el Congreso ya destituyó a un presidente sin que ningún país cuestionara el procedimiento.

La opinión de Collor contrasta con la emitida la víspera por el también senador y expresidente brasileño José Sarney, quien considera que, por el plazo que se le concedió para defenderse, a Lugo no se le respetó el derecho a la defensa.

Sarney, presidente del Congreso brasileño, consideró igualmente que la decisión del Mercosur de suspender la participación de Paraguay en su próxima cumbre del bloque tiene un "sentido didáctico" para el resto de países del bloque.