El presidente Ollanta Humala hizo un llamado a todos los países a sumar esfuerzos en la lucha antinarcóticos al inaugurar el lunes una cumbre internacional antidrogas a la que asisten delegaciones de 61 países y 16 organismos internacionales especializados.

El evento fue convocado por Humala, quien expresó el deseo de realizar una conferencia antidrogas en Lima cuando asumió el mando en julio del año pasado.

"Tenemos que ver ahora, todos los países como un conjunto, buscar intercambio de información, cooperación técnica, asistencia técnica, medidas de prevención y compartir experiencias exitosas", dijo Humala en su discurso inaugural.

Indicó que Perú tiene ejemplos que mostrar al mundo como el desarrollo de cultivos alternativos a los cultivos ilícitos de coca, pero que aún hay tareas pendientes por cumplir.

Según las Naciones Unidas y Estados Unidos, Perú es probablemente el primer productor mundial de cocaína con 325 toneladas métricas, por encima de las 270 toneladas producidas por Colombia.

"El Estado peruano viene destinando aproximadamente 230 millones de dólares por año para combatir este fenómeno global, pero no es suficiente si no logramos unirnos todos los países", dijo Humala.

Agregó que "necesitamos trabajar juntos y por eso creo que esta reunión va a cumplir sus fines, y espero que no sea la última reunión y que se puedan hacer más conferencias en diversos países".

Los temas centrales que serán discutidos en la conferencia son el control de la oferta de droga, la reducción de la demanda y el desarrollo de alternativas, dijo la Jefa de la entidad estatal antidrogas DEVIDA, Carmen Masías.

Contra lo que algunos gobiernos latinoamericanos hubieran deseado, no formará parte del debate el tema de la legalización de drogas o de la marihuana, según Masías.

Recientemente se conoció que el gobierno de Uruguay presentará un proyecto de ley en el Congreso para legalizar la marihuana, como una estrategia para disminuir la criminalidad y el uso de drogas fuertes.

Anteriormente, el presidente de Guatemala Otto Pérez Molina planteó que se discutan otras alternativas como la despenalización de las drogas ante el fracaso de 40 años de políticas represivas en la lucha antinarcóticos.