El expresidente y senador brasileño José Sarney consideró hoy que la decisión del Mercosur de suspender la participación de Paraguay en su próxima cumbre tiene un "sentido didáctico" para el resto de países del bloque.

"Creo que es una medida que tiene un sentido didáctico para evitar que asuntos de esta naturaleza que ocurrieron en Paraguay sucedan en otros países", afirmó Sarney, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado del Gobierno, en declaraciones citadas por la Agencia Senado.

La destitución el pasado viernes del hasta entonces presidente paraguayo, Fernando Lugo, sustituido por su vicepresidente, Federico Franco, llevó a sus socios del Mercosur a suspender el derecho del Gobierno de ese país a asistir a la cumbre semestral del bloque que se celebrará esta semana en Mendoza (Argentina), así como de participar en los órganos decisorios.

Sarney, que en su Presidencia (1985-1990) fue uno de los impulsores de la creación del Mercosur, constituido el 26 de marzo de 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, apuntó que "en muchos lugares, los gobernantes, en algún momento no tienen condiciones de administrar el proceso político, pero no por eso deben ser separados (del Gobierno)".

"Ahora, nosotros debemos mantener nuestra posición de condena, porque realmente eso no fue (la destitución) un proceso democrático normal", subrayó Sarney, presidente del Senado, quien sin embargo anotó que la anticipación de elecciones en Paraguay pedida por algunos países es un asunto "interno" y de decisión de los paraguayos.

El también senador Francisco Dornelles, del Partido Progresista (PP), también aliado del Gobierno, manifestó que Brasil no debe cumplir un papel de "policía" en la coyuntura paraguaya y debe actuar "con mucha cautela", pues en ese país existe una gran colonia de brasileños, muchos de ellos dedicados a la producción agrícola, en particular al cultivo de soja.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se reunió hoy para tratar el asunto con los ministros de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, y de Defensa, Celso Amorim.

Después de la reunión, el secretario de la Presidencia de Brasil, Gilberto Carvalho, dijo a periodistas que la destitución le causó "extrañeza y perplejidad" al Gobierno brasileño y que cualquier decisión debe ser tomada en "consenso" con los demás países del bloque.