El aspirante republicano a la presidencia, Mitt Romney, dijo el lunes que la Corte Suprema debería dar a los estados "mayor libertad" para hacer frente a la inmigración, después de que jueces fallaran contra partes clave de la dura ley de migración de Arizona.

El republicano no mencionó directamente los méritos del fallo de la Corte donde ratificó la ley de Arizona que pide a los inmigrantes mostrar sus documentos, pero impide a los policías arrestar a personas por cargos menores de inmigración.

"Hubiera preferido ver que la Corte le diera más libertad a los estados, no menos. Ahora los estados tienen menos autoridad, menos libertad", dijo Romney en un acto para recaudar fondos en Scottsdale, un enclave acaudalado a las afueras de Phoenix. En el evento se recaudaron 2 millones de dólares, informó su equipo de campaña.

Romney aprovechó el fallo judicial para criticar al presidente Barack Obama y exhortó a la adopción de una estrategia nacional bipartidista sobre inmigración.

Las leyes migratorias del país "se han vuelto un embrollo", dijo Romney.

La corte desechó tres cláusulas clave de la ley migratoria de Arizona: la que requiere que todos los inmigrantes obtengan o porten sus documentos migratorio; la que convierte en delito estatal que un inmigrante que no tiene permiso de residencia busque o tenga empleo; y la que permite a la policía arrestar a presuntos inmigrantes no autorizados sin orden de arresto.

"Esto es otra promesa rota del presidente. Creo que cada estado tiene el deber y el derecho de asegurar sus fronteras y mantener el estado de derecho, especialmente cuando el gobierno federal no ha cumplido sus responsabilidades", dijo Romney.

"La decisión de hoy destaca la necesidad de un presidente que esté al frente de un tema tan crítico y trabaje de forma bipartidista para lograr una estrategia nacional sobre la inmigración", agregó Romney. "El presidente Obama no ha mostrado liderazgo alguno en este tema".

El también ex gobernador de Massachusetts recordó que Obama prometió presentar un plan sobre la inmigración durante su primer año de gobierno. "Pero cuatro años más tarde todavía lo estamos esperando", afirmó.

Romney ha intentado minar la retórica sobre la política de inmigración desde que acaparó prácticamente la designación oficial de su partido y consideró la ley de Arizona un "modelo", aunque nunca llegó a respaldarlo.

El gobierno de Obama impugnó ante los tribunales al gobierno de Arizona poco después de que ese estado aprobó la ley hace dos años. Durante las elecciones primarias republicanas, Romney prometió que, de llegar a ser presidente, retiraría la demanda contra Arizona.

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El periodista de The Associated Press en Washington Luis Alonso Lugo colaboró para este despacho.