El ministro de Finanzas designado de Grecia dimitió el lunes, tres días después de ser hospitalizado, creando cierto vacío de liderazgo antes de una crucial cumbre para el futuro de Grecia que arranca el jueves.

Vassilis Rapanos, presidente del Banco Nacional de Grecia, fue nombrado la semana pasada ministro de Finanzas para el nuevo gobierno de coalición formado por tres partidos, pero fue llevado al hospital antes de que tomara posesión el viernes. Ha estado internado desde entonces.

Rapanos envió una carta de renuncia al primer ministro Antonis Samaras, quien aceptó la dimisión, informó su despacho.

No quedó claro de inmediato cuándo se nombrará a su reemplazo. Como Rapanos no había prestado juramento, el saliente ministro de Finanzas, Giorgos Zanias, un negociador clave para el rescate internacional de Grecia antes de asumir el cargo como parte de un gobierno de transición de un mes de duración, todavía ostenta el título.

Pese a todo, Grecia estará presente en la cumbre de la UE. Enviará una delegación que incluye a Zanias y que será encabezada por el presidente del país, Karolos Papoulias, de 83 años de edad, según anunció el gobierno el lunes.

El anuncio revirtió una decisión del domingo, cuando el gobierno dijo que la delegación sería encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores griego. Aunque el presidente griego tiene en gran medida un puesto ceremonial, la presencia de Papoulias se adhiere a las regulaciones de la UE sobre sus encuentros cumbre.

La cumbre de la UE tendrá lugar el jueves y viernes una semana después de la formación del nuevo gobierno de coalición de Grecia, en medio de un período de agitación política y de dos elecciones sin ganador.

Samaras fue dado de alta el lunes del hospital donde el fin de semana fue operado por desprendimiento de retina, pero deberá convalecer varios días en casa sin posibilidades de viajar a la cumbre de la Unión Europea.

El encuentro europeo es considerado como una prueba clave para la esperanza que tiene Atenas de renegociar algunas de las medidas de austeridad aceptadas a cambio de los miles de millones de euros contenidos en los préstamos del rescate financiero concedido por el Fondo Monetario Internacional y otros países que usan el euro como moneda única.

La cumbre habría estado precedida por una visita a Atenas que comenzarían el lunes los inspectores de la deuda griega, llamados la troika, en representación de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, pero la visita fue aplazada hasta que Samaras se recupere.

Alemania apaciguó las expectativas de que la cumbre de la Unión Europea adoptará medidas significativas sobre Grecia, mientras Samaras lidia con problemas de salud.

Sin el informe de la troika sobre la situación de las reformas económicas en Grecia, dijo Alemania, sería prematuro esperar nuevas decisiones. Samaras ha estado presionando a los acreedores de Grecia para que sea revisado el plan del rescate, el cual es rechazado por numerosos griegos.

"La troika necesita ir a Atenas, necesita evaluar la situación del programa, luego necesitan comunicarla a la eurozona y a la dirección del FMI", dijo Steffen Seibert, vocero de la canciller alemana, Angela Merkel. "Por ello no esperamos resolución alguna en el consejo de la UE sobre Grecia".

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Los periodistas de The Associated Press David Rising en Berlín y Toby Sterling en Bruselas colaboraron para este despacho.