El presidente Sebastián Piñera hizo hoy un llamado a los chilenos para enfrentar los tiempos difíciles de la economía mundial, pidió seriedad y responsabilidad y no efectuar promesas que no se puedan cumplir.

"(Pido) seriedad y responsabilidad para avanzar de acuerdo a nuestras verdaderas posibilidades, y no simplemente crear espejismos o promesas que no se pueden cumplir", señaló el mandatario chileno tras entregar 420 viviendas en el ayuntamiento de Rengo, a unos 115 kilómetros al sur de Santiago.

Piñera sostuvo que es gratificante sentir que en Chile se avanza a pie firme "en este mundo que está tan acongojado", y que se sigue construyendo para todas las familias chilenas "una vida y un futuro mejor".

Advirtió que mientras más irresponsabilidad, populismo o demagogia se vea en el ambiente, más serio y más responsable va a ser la actuación del Ejecutivo.

"Nuestro Gobierno, con un solo objetivo y con una sola prioridad en el alma y en el corazón: (es) mejorar la vida de los chilenos, pero muy especialmente de la gente más vulnerable, de la gente que no lo está pasando bien y de nuestra sufrida clase media", recalcó.

Reconoció que se quisiera ir más rápido y resolver todos los problemas, pero dijo que sabía "muy bien que cuando uno quiere ir más rápido de lo que realmente la economía chilena puede ir, lo único que logra es descarrilarla".

El año pasado, el producto interno bruto (PIB) de Chile creció un 6,0 por ciento y el pasado abril el Banco Central corrigió al alza su proyección de crecimiento para este año, desde un rango de entre un 3,75 % y un 4,75 % a uno de entre un 4,0 % y un 5,0 %.

Esta revisión se produjo tras constatar una desaceleración menor a la prevista y una demanda interna que se mantiene sólida, según el último Informe de Política Monetaria (Ipom), en el que no obstante, el emisor advirtió sobre presiones inflacionarias y aumentó su previsión para este año, desde un 2,7 % a una tasa en torno al 3,5 %.