Nicaragua recibió hoy un tercer embarque de 24.700 toneladas de trigo donado por Rusia, de un total de 100.000 toneladas, que serán distribuidas en este país para "mantener el precio del pan", informó una fuente oficial.

El cereal llegó este lunes al puerto de Corinto, principal del Pacífico del país, y se suma a las 25.000 toneladas de trigo que arribaron a Nicaragua en noviembre de 2011 y a las 24.700 en abril pasado, dijo a medios oficiales el ministro nicaragüense de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Orlando Solórzano.

Las 100.000 toneladas de trigo donado por Rusia tienen un valor de 35,2 millones de dólares, según las autoridades nicaragüenses.

Solórzano, que recibió el embarque con el cereal junto al embajador de Rusia en Nicaragua, Nikolay Vladímir, afirmó que el trigo es usado para el "fortalecimiento del sector panificador y para mantener el precio del pan".

Desde que Daniel Ortega volvió a la Presidencia en 2007, Nicaragua y Rusia han fortalecido sus relaciones y mantienen conversaciones en los campos de la energía, salud, transporte, construcción, turismo, educación, cultura, reactivación de las relaciones comerciales, de inversiones y apoyo al sector industrial.

Rusia donó a Nicaragua 520 autobuses para mejorar el transporte público de la capital nicaragüense, así como 500 vehículos marca Lada para taxis.

Moscú también se comprometió con Managua a construir un nuevo hospital, valorado en 41 millones de dólares.

Además, los dos países firmaron en febrero pasado un acuerdo de cooperación para combatir el narcotráfico, en el marco de una visita a Managua del director del Servicio Federal de Control de Drogas de Rusia, Víctor Ivanov.

El Ejército de Nicaragua, por su parte, suscribió a mediados de agosto pasado un acuerdo de cooperación con la Agencia Emercom de Rusia, por valor de 26 millones de dólares, para mejorar el sistema de atención y mitigación ante desastres naturales en este país.

Nicaragua es uno de los contados países, junto a Venezuela y los pequeños Estados insulares de Nauru y Tuvalu, que se han sumado a Rusia en el reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur.