Israel anunció el lunes la expulsión de 150 inmigrantes de Sudán del Sur como parte de una campaña para reducir el número de inmigrantes africanos que ingresan ilegalmente al estado judío.

Las autoridades ofrecen a los inmigrantes dinero en efectivo a fin de se marchen voluntariamente y les amenazan con arrestarlos si no lo hacen.

La portavoz del ministerio del Interior, Sabine Haddad, dijo que el último vuelo con los inmigrantes expulsados partirá después de la medianoche del lunes.

Unos 60.000 africanos, mayormente de Eritrea y Sudán, ingresaron a Israel a través de Egipto desde el 2005. El número ha preocupado a las autoridades y ha provocado fricciones con los habitantes israelíes.

Muchos de los inmigrantes fugan de regímenes represivos e Israel no puede expulsarlos. A principios de este mes, las autoridades comenzaron a arrestar a inmigrantes de Sudán del Sur que tiene buenas relaciones con Israel y se prevé que tratará bien a quienes sean repatriados.