EE.UU. se mostró hoy "preocupado" por la rapidez y los cuestionamientos hechos al proceso del juicio político que llevó a la destitución de Fernando Lugo como presidente de Paraguay y aseguró que consulta con sus aliados de la OEA qué medidas tomar al respecto.

"Hemos seguido de cerca los acontecimientos y seguimos bastante preocupados por la rapidez del proceso empleado para esta impugnación en Paraguay", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.

Estados Unidos no ha determinado aún si el "juicio político" desarrollado el viernes en el Senado de Paraguay constituye un golpe de Estado, como han asegurado otros países, ni ha decidido por el momento retirar a su embajador en Asunción.

"Obviamente hemos estado en un contacto extremadamente cercano con nuestro embajador, pero no hemos tomado aún decisiones sobre esos asuntos por ahora", precisó Nuland.

Agregó que EE.UU. "no ha hecho una determinación de golpe en su sentido tradicional", aunque señaló que la destitución "parece haber seguido el proceso" determinado en la Constitución de ese país, que contempla la posibilidad de enjuiciamiento del presidente por el Senado.

"Pero dentro del sistema paraguayo, la propia rapidez (del juicio) fue cuestionada en su momento, y aún así las cosas siguieron adelante. Así que esa sería una cuestión de (debido) proceso, también", señaló Nuland.

La portavoz recordó que la Organización de Estados Americanos (OEA) ha convocado a una sesión extraordinaria de su Consejo Permanente para este miércoles, y que "Paraguay será obviamente el primero, segundo y tercer asunto en la agenda" de ese encuentro.

"Queremos ver hasta qué punto hay unidad en la OEA respecto a los próximos pasos", señaló Nuland. "Estamos consultando con una amplia sección de nuestros aliados en la OEA".

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, habló este fin de semana sobre Paraguay con el ministro de Exteriores brasileño, Antonio Patriota, tras la Conferencia de la ONU para el Desarrollo Sostenible Río+20, según Nuland.

Aunque Estados Unidos aún no ha tomado la decisión de reconocer al nuevo gobierno del antiguo vicepresidente, Federico Franco, sí "toma nota de las declaraciones de que las elecciones y la transición para el próximo presidente de Paraguay proseguirán según lo previsto", dijo.

Paraguay tiene previsto celebrar elecciones presidenciales en abril de 2013.