Ecuador sigue sin decidir si otorga o no asilo político al fundador del sitio WikiLeaks, Julian Assange, refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres desde hace seis días.

La embajadora ecuatoriana en Londres, Ana Albán dijo a periodistas el lunes que "le estamos brindando las facilidades suficientes para sobrevivir, es decir comida acceso a ciertas personas que lo van a visitar, pero lo que estamos facilitando efectivamente es lo básico...".

Añadió que "estamos trabajando para decidir cuál va a ser la posición que va a tomar el gobierno".

Albán llegó el fin de semana a Quito convocada por el gobierno para informar de los diálogos que mantuvo con las autoridades de Gran Bretaña.

Assange se refugió el martes de la semana en la embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, donde las autoridades desean interrogarle sobre denuncias de violación hechas en su contra por dos mujeres.

El canciller Ricardo Patiño, en declaraciones a periodistas afirmó que un grupo de abogados analiza el caso Assange para "advertir las implicaciones políticas y jurídicas para el Ecuador en caso de aceptar el asilo".

"Hay personas que han quedado aislados en embajadas un día, tres semanas o cinco años. Todo eso puede pasar", destacó.

Poco antes había dicho que la solicitud de asilo político "está siendo analizada por nuestro gobierno por todas las implicaciones que puede tener, no tanto las implicaciones hacia el gobierno nacional, sino especialmente hacia él, hacia el señor Julian Assange".

Albán y Patiño se reunieron con el presidente Rafael Correa para conversar acerca del tema. No se conoció detalles de esos diálogos.

Assange es responsable de WikiLeaks que ha filtrado en la prensa internacional miles de documentos diplomáticos estadounidenses que han evidenciado las técnicas de ese país para obtener información, los juicios de diferentes gobiernos y líderes mundiales, entre otros documentos reservados.