Chipre se convirtió el lunes en el quinto país de la zona euro en solicitar ayuda financiera a sus socios en la agobiada eurozona debido a que atraviesa dificultades para apuntalar a los bancos que asumieron fuertes pérdidas por la deuda de Grecia.

El gobierno indicó en un lacónico comunicado que pidió la ayuda financiera después de "los excedentes efectos negativos en su sector financiero, debido a su amplia exposición a la economía griega".

El vocero del gobierno Stefanos Stefanou no especificó cuánto pedirá Chipre del fondo de ayuda europeo, al indicar que la cantidad estará sujeta a las negociaciones de los próximos días. Los 27 líderes de la Unión Europea se reunirán en Bruselas jueves y viernes.

Los analistas calculan que la suma podría ser de alrededor de 5.000 millones de euros (6.200 millones de dólares) pero podría ser de hasta el doble. Esta es una fracción de los rescates otorgados a otros países. Por ejemplo España solicitó 100.000 millones de euros (125.000 000 millones de dólares) para rescatar a sus bancos.

Chipre, una isla en el este del Mediterráneo donde viven casi un millón de personas, se integró a la Unión Europea en 2004 y comenzó a utilizar el euro cuatro años después.

El país necesita unos 1.800 millones de euros (2.300 millones de dólares), un 10% de su Producto Interno Bruto, para el 30 de junio para recapitalizar a su segunda institución de crédito más importante, Cyprus Popular Bank. El banco es el que tuvo mayor riesgo a la deuda del gobierno griego, el cual perdió la mayoría de su valor este año debido a una devaluación masiva.

Stefanou dijo que además de la ayuda solicitada a los europeos, el gobierno chipriota seguirá negociando para otro posible préstamo con países fuera de Europa, como Rusia o China.

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Derek Gatopoulos colaboró desde Atenas.