El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, convocó hoy a sesiones extraordinarias en el Congreso para revisar las objeciones del Gobierno a una polémica reforma a la Justicia aprobada el pasado miércoles, cuando algunos legisladores añadieron cambios que les favorecían.

La presidencia de Colombia informó de esta decisión a través de un comunicado en el que aclara que Santos está "en uso de sus facultades legales" y añade que ha contado con el respaldo de los portavoces de los partidos que pertenecen a la llamada Unidad Nacional, todos menos el Polo Democrático Alternativo.

Estas sesiones extraordinarias se celebrarán los próximos días 27 y 28 de junio.

El pasado jueves, Santos calificó los mencionados cambios, conocidos en Colombia como "micos", de "inaceptables", y anunció que devolvería el texto conciliado entre el Senado y la Cámara de Representantes al Congreso por razones de "constitucionalidad" y de "inconveniencia" para el Gobierno y el país.

La reforma a la Justicia pretende la descongestión de los despachos y modifica para ello algunas condiciones, pero los apartados en entredicho sustituyeron artículos que eran iguales en ambas cámaras y desmontaron así reglas de control al ejercicio legislativo y judicial establecidas en la Carta Magna de 1991.

Estos "micos" crean un limbo jurídico para más de 1.500 funcionarios investigados al cambiar los procesos de investigación y juicio para altos aforados mientras restan responsabilidad a la Corte Suprema y se la dan a instancias aún no creadas.

Otro borra la pérdida de investidura o "muerte política", el mayor castigo para un congresista.

Asimismo, aumenta de 65 a 70 años la edad de retiro forzoso de los magistrados de las altas cortes, eleva de 10 a 20 años el requisito de experiencia para llegar a esos altos tribunales, elimina el Consejo Superior de la Judicatura y dispuso quiénes elegirán al Procurador y al Contralor.

Esta modificación le costó el puesto al ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, quien el viernes renunció de manera irrevocable y asumió su responsabilidad, que no culpabilidad, en la conciliación del texto.

Como consecuencia nació también la plataforma "Referendo ya", compuesta por organizaciones civiles y el constituyente exguerrillero del M-19 Antonio Navarro Wolff, que recaba firmas en las calles bogotanas para convocar una consulta revocatoria.

Por su parte, el entorno político del expresidente Álvaro Uribe, crítico de la reforma, trabaja en un proyecto de ley para convocar una asamblea constituyente delimitada que trate sólo sobre la reforma a la Justicia, según reveló el senador del Partido Social de la Unidad Nacional (Partido de la U), Juan Carlos Vélez.

En un principio, esta reforma judicial fue impulsada por el Gobierno de Santos, aunque tras la caprichosa conciliación la terminó deplorando.