Los ministros de Exteriores de la Unión Europea aprobarán en su reunión de este lunes nuevas sanciones a Siria y endurecerán el embargo de armas sobre ese país, al mismo tiempo que harán un balance de las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán.

Sobre este último asunto, está previsto que la UE empiece a aplicar un embargo petrolero a Irán a partir del 1 de julio.

Los ministros, reunidos en Consejo de Exteriores en Luxemburgo, adoptarán formalmente restricciones contra otra persona y otras seis entidades relacionadas con la represión que lleva a cabo el régimen sirio de Bachar Al Asad.

Estas, se sumarán a las 128 personas que ya tienen prohibido viajar a territorio comunitario y que han visto congelados sus activos en Europa por el conflicto sirio, y a las 43 entidades que ya tienen sus cuentas bloqueadas, confirmaron fuentes comunitarias.

Los ministros también darán su visto bueno a un endurecimiento del embargo de armas que la UE aplica a Siria desde hace meses, al introducir puntualizaciones en los textos legales para dejar claro que las empresas aseguradoras europeas tienen prohibido asegurar envíos de armas a Siria.

En esa línea, seguirán discutiendo la posibilidad de obligar a las autoridades de los países de la UE a inspeccionar todo cargamento destinado a Siria y que sea sospechoso de incluir algún tipo de armamento, precisaron las fuentes.

Al mismo tiempo, se prevé que insistan en la urgencia de poner fin a la violencia en el país para dar paso a una transición política en Siria, y vuelvan a respaldar el plan de paz del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan.

El Consejo coincidirá con la víspera de la reunión de la OTAN solicitada por Turquía para que este país presente su versión sobre el derribo de uno de sus aviones militares por Siria y se estudien posibles reacciones desde la Alianza Atlántica.

Por lo que respecta a Irán, los ministros serán informados por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, sobre las últimas reuniones en Bagdad (el 23 de mayo) y Moscú (18 y 19 de junio) del grupo 5+1 (EEUU, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania) con las autoridades iraníes sobre el polémico programa nuclear de Irán.

La UE confía en que la próxima reunión técnica, que se celebrará el 3 de julio en Estambul, sirva para "clarificar algunos asuntos" y para abrir la puerta a una nueva reunión de alto nivel político, aunque reconoce que las posiciones siguen estando muy distanciadas, indicó un alto funcionario europeo.

Recordó además que Irán ha pedido que la UE levante sus sanciones antes de garantizar ningún compromiso, y que se le permita la posesión de uranio enriquecido al 20 por ciento.

El embargo europeo al petróleo iraní, acordado en enero pasado al sospechar que Irán podía estar utilizando su programa nuclear para fabricar armas atómicas, entrará en vigor el 1 de julio tal y como estaba previsto, y lo acatará también Grecia -país que en un principio había manifestado dudas sobre su suministro de crudo-, precisaron las fuentes.

Los ministros europeos también tienen previsto respaldar como punto sin debate la firma del acuerdo de asociación negociado con Centroamérica, aunque sólo entrará en vigor si lo apoya el Parlamento Europeo, que en principio lo votará en septiembre.

Además, aprobarán un marco estratégico y un plan de acción para que su acción en defensa de los derechos humanos en el mundo sea más eficaz, y ultimarán los detalles del nuevo puesto de representante especial de la UE para los derechos humanos, cuyo titular se conocerá antes del parón estival.

Por último, los ministros debatirán la situación en Egipto tras la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 17 de junio, y sobre Bosnia Herzegovina, donde la UE sigue presente a través de la misión de seguridad Eufor Althea.