Los principales diarios italianos coinciden hoy en asegurar que tras el escándalo de la filtración y publicación de documentos reservados del Vaticano, el Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, dejará su cargo en octubre.

Los periódicos, que no citan fuentes, afirman que esta posibilidad surgió durante sendas reuniones que mantuvo ayer el papa Benedicto XVI con la Curia romana y el inusual encuentro con cinco cardenales para afrontar el caso de la filtración de documentos y que, por el momento, ha llevado al arresto del mayordomo del papa, Paolo Gabriele.

El Vaticano aún no se ha pronunciado al respecto.

El diario "La Repubblica" escribe hoy que el papa aseguró a los purpurados que ayer le visitaron que Bertone, centro de las críticas en algunos ambientes vaticanos, no seguirá en su puesto "por su propia voluntad" y se pedirá poder retirarse al haber cumplido el límite de edad de la jubilación para los religiosos, que es de 75 años.

Según "La Repubblica", aunque Bertone, que cumplirá 78 años en diciembre, es uno de sus más estrechos colaboradores desde que el papa era aun prefecto de la congregación para la Doctrina de la Fe, Benedicto XVI pondría así fin a las críticas al "Secretario de Estado" por su "mal gobierno".

El diario "Corriere della Sera" también publica hoy que la "gota que ha colmado el vaso" en las rencillas internas que se viven en el Vaticano fueron las declaraciones del cardenal André Vingt-Trois, arzobispo de París, en las que pedía "una reforma de una Curia" y aseguraba que no "era una novedad" y resultaba "previsible" que Bertone dejase pronto su cargo.

"Corriere della Sera" lanza también la hipótesis de que el nuevo Secretario de Estado, un cargo parecido al del primer ministro de un país, será extranjero, pues ayer las consultas del papa fueron con cardenales no italianos, a excepción del jubilado Camillo Ruini.

El diario con sede en Milán señala como posible sustituto "natural" de Bertone al actual secretario para las Relaciones con los Estados (ministro de Exteriores), el arzobispo francés Dominique Mamberti.

Otro gesto significativo de los posibles cambios en el seno de la secretaría de Estado es el nombramiento, como publica hoy la prensa, de un "asesor de comunicación" para controlar la información que sale desde el Vaticano.

El elegido es el estadounidense Greg Burke, miembro del Opus Dei y que hasta ahora era periodista enviado en Roma para el canal Fox.

También el rotativo "Il Giornale" coincide en la salida de escena de Bertone tras las consultas de ayer del papa, y que según el portavoz vaticano, Federico Lombardi, continuarán en los próximos días.

Este diario conservador lanza la hipótesis de un "gobierno tecnócrata" para sustituir a Bertone, es decir la elección de una diplomático como Mamberti, pero también los nuncios en Francia, Luigi Ventura, o en Canadá, el español Pedro López Quintana.

Para "La Stampa", el papa está meditando la salida de Bertone, aunque una solución podría ser dejarlo en su puesto aunque con ayudantes que "hagan más colegial la maquina burocrática del Vaticano".

El escándalo de las filtraciones de documentos reservados se desató a principios de año, cuando una televisión italiana sacó a la luz unas cartas enviadas a Benedicto XVI por el nuncio en EEUU y ex secretario general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano (Gobierno que gestiona este Estado), arzobispo Carlo María Viganó.

En ellas denunciaba la "corrupción, prevaricación y mala gestión" en la administración vaticana.

A mediados de abril, el papa creó una Comisión Cardenalicia, presidida por el español Julián Herranz, de 82 años, para esclarecer los hechos.

El 19 de mayo se publicó el libro "Sua Santita", de Gian Luigi Nuzzi, con un centenar de nuevos documentos filtrados desde el Vaticano que desvelan tramas e intrigas en el pequeño Estado.

Cinco días más tarde fue detenido el mayordomo, en cuya vivienda, dentro del Vaticano, los gendarmes encontraron numerosos documentos reservados.

Gabriele, según sus abogados, está dispuesto a colaborar con la justicia vaticana para que se sepa la verdad.