El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, expresó hoy la disposición de su país a apoyar cualquier esfuerzo internacional destinado a encontrar una solución política y pacífica para el conflicto en Siria.

"La crisis no está relacionada sólo con Siria sino con todos los países de la región, sobretodo Irak, que tiene largas fronteras e intereses comunes", dijo Al Maliki según un comunicado divulgado por su oficina tras reunirse con los ministros de Exteriores de Suecia, Carl Bildt, Polonia, Radek Sikorski, y Bulgaria, Nikolay Mladenov.

El jefe del Ejecutivo iraquí advirtió, no obstante, que cualquier tipo de injerencia extranjera puede complicar aún más la situación en la referida nación árabe y recordó que su país ya insistió, desde el inicio de la crisis, en la necesidad de hallar una solución pacífica e impedir más derramamiento de sangre.

Según datos de la ONU, más de 11.000 personas han perdido la vida en Siria desde que en marzo de 2011 estallaran una serie de protestas populares que fueron reprimidas por el régimen a sangre y fuego.

Los cerca de 16 meses de violencia continuada han obligado a decenas de miles de personas a desplazarse de forma interna y a miles más a buscar refugio en los países vecinos, principalmente Jordania, Turquía y el Líbano.

La oposición eleva el número de víctimas mortales a 15.000, mientras que diversas organizaciones humanitarias advierten que más de un millón de personas necesitan asistencia para poder sobrevivir.