Francia llegó a la Eurocopa en la cresta de la ola de un prolongado invicto y ampliamente considerada como un peligroso equipo que podría dar la sorpresa.

Pero se marchó cabizbajo.

Los franceses se desmoronaron en la cancha y en los vestuarios en el último partido de la etapa de grupos frente a Suecia, con lo cual perdieron la oportunidad de evitar a España en los cuartos de final, y luego cayeron 2-0 sin oponer resistencia el sábado ante los campeones.

La forma negativa en que Francia enfocó el duelo ante España y la manera en que el mediocampista Samir Nasri lanzó improperios al despotricar contra un periodista después del partido subrayan la falta de confianza y compostura del equipo.

"Uno siempre se decepciona cuando pierde un juego, y tras quedar fuera de la Eurocopa, uno se decepciona aún más", dijo el técnico de Francia, Laurent Blanc.

Sólo momentáneamente, en contra de Inglaterra y Ucrania, Francia dio una muestra de estilo y buen nivel. Cuatro puntos en sus primeros dos partidos prepararon a la perfección el terreno para el choque ante Suecia y le dieron a los galos una gran oportunidad de llevarse el Grupo D.

En vez de eso, Suecia apabulló a Francia en toda la cancha y la venció 2-0. El equipo solamente mostró pasión cuando ya era demasiado tarde: al desahogar sus frustraciones entre ellos en una acalorada discusión en el vestuario que según Blanc afectó sus preparativos para el encuentro ante España.

"Los niveles de intelecto y talento en ese equipo son catastróficos", afirmó Jean-Michel Larque, ex capitán del seleccionado francés, en declaraciones el domingo a RMC radio.

Blanc tuvo una oportunidad de mostrar al mundo del fútbol qué tan lejos había llegado su equipo al enfrentar a España. En lugar de ello, eligió una alineación defensiva que, notablemente, incluía a dos zagueros derechos. El plan funcionó durante 19 minutos hasta que Xabi Alonso metió un gol con un remate de cabeza tras recibir un pase desde la banda izquierda.

"Con una desventaja de 1-0 necesitábamos dos goles para clasificar, y eso nunca es fácil frente a un equipo que tiene una posesión de balón del 60%", dijo Blanc.

Aunque en realidad España sólo tuvo la pelota durante el 55% del tiempo, los franceses no tuvieron una respuesta. El hecho de que no hubiera nadie para marcar a Alonso cuando éste abrió el marcador muestra lo poco que estaban preparados para luchar. Ni el zaguero izquierdo Gael Clichy, el mediocampista Florent Malouda ni Franck Ribéry estaban siquiera cerca de Alonso en la jugada del gol.

Blanc tomó decisiones cuestionables a la defensa y al ataque. Se apoyó en el astro Karim Benzema durante toda la campaña, pero el aclamado delantero del Real Madrid no metió un solo gol en la Eurocopa.

Olivier Giroud, máximo romperredes con 21 dianas para el campeón francés Montpellier, sólo tuvo tres breves actuaciones como suplente, la más larga de apenas 15 minutos.