El vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, se encuentra estable clínicamente y con tendencia a una mejoría que, según el más reciente parte de la clínica donde está ingresado, "suele ser lenta".

La Vicepresidencia de Colombia divulgó este diagnóstico de la Clínica Reina Sofía de Bogotá a través de un comunicado, comunicación autorizada por la familia de Garzón.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, visitó ayer a Garzón, y aseguró que "en las últimas 24 horas ha habido signos de mejoría", aunque sigue inducido al coma y "la situación todavía es incierta en cuanto al tiempo que va a durar este proceso".

Los médicos decidieron el jueves mantener a Garzón, de 65 años, en reposo cerebral inducido para evitar un posible deterioro del área afectada por la lesión, el mesencéfalo, que compromete varias funciones vitales.

Garzón está internado desde el pasado 14 de junio, al parecer aquejado de una infección de próstata, pero tras unos días en la clínica se presentó la dolencia cerebrovascular de la que el lunes pasado fue operado de urgencia.

La clínica emitió horas antes un parte médico y manifestó que el vicepresidente "continúa en un proceso de monitoreo neurológico estricto en la Unidad de Cuidado Intensivo (UCI), manteniendo una condición de estabilidad sin evidencia de deterioro".

Estas comunicaciones cuentan con la autorización de la familia de Garzón, que permanece en el centro hospitalario desde el momento del ingreso.

Garzón, un reconocido exdirigente sindical, llegó a la Vicepresidencia como compañero de fórmula de Juan Manuel Santos, después de haber ejercido como ministro de Trabajo en el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) y como embajador en Ginebra ante las Naciones Unidas durante la Presidencia de Álvaro Uribe (2002-2010).