El Banco de Pagos Internacionales (BPI) defiende en su último informe anual la creación de una unión bancaria en la zona del euro y saluda las propuestas hechas hasta ahora en ese sentido.

"Es lógico concluir que un mercado financiero paneuropeo y un banco central paneuropeo requieren un sistema bancario también paneuropeo. Dicho de otro modo, una unión monetaria que centraliza el prestamista de última instancia de los bancos debe contar con un sistema bancario unificado. Los bancos de Europa deben convertirse en bancos europeos", según el BPI.

Añade que "las propuestas recientes en materia bancaria son prometedoras porque permitirían avances rápidos dentro de los términos actuales de la unión monetaria".

"En primer lugar, se unificarían las normas bancarias, que actualmente están fragmentadas por las fronteras nacionales. Segundo, una vez unificadas las normas, se centralizaría la responsabilidad en un órgano común de regulación, supervisión, seguro de depósitos y resolución", dijo el BPI.

De ser adoptadas, estas medidas romperían la interacción negativa entre los bancos y los soberanos y otros vínculos destructivos que están haciendo la crisis tan virulenta.

Reactivarían el mercado de préstamos interbancarios y el acceso de los soberanos a los mercados de financiación, según el BPI, cuya sede está en la ciudad suiza de Basilea y que celebró hoy su asamblea general anual.

"Permitirían que el Eurosistema dejara de desempeñar funciones de intermediario financiero, un papel tan poco convencional como conveniente", apostilla el BPI.

Añade que "al restablecer la confianza en la moneda única harían que depositantes tanto institucionales como minoristas vuelvan a operar con bancos de sus respectivas plazas".

El retorno de la normalidad cotidiana, a través de una moneda y un sistema bancario unificados, daría a los líderes de la zona del euro el tiempo que necesitan para terminar de establecer el amplio marco institucional que la unión monetaria precisa para ser viable a largo plazo, según el BPI.

Europa superará esta crisis si consigue resolver los problemas en ambos frentes: por un lado llevar a cabo el ajuste estructural, la consolidación fiscal y la recapitalización de los bancos, y por el otro unificar el marco bancario de regulación, supervisión, seguro de depósitos y resolución, dijo el BPI.

De este modo se acabaría con la perniciosa interacción entre los soberanos y los bancos debilitados y se recuperaría la normalidad financiera, ganando así tiempo para seguir desarrollando el marco institucional de la zona del euro, según el banco de los bancos centrales.