Gobiernos, bancos y familias sumidos en deudas excesivas están frenando a la economía global y es necesario redoblar los esfuerzos para que el sistema bancario sea más seguro, advirtió el domingo una organización que representa a los bancos centrales del mundo.

El Banco de Pagos Internacionales dijo en su informe anual que la economía del mundo continúa en desequilibrio porque hay países desarrollados que batallan con sus problemas de deuda y naciones en desarrollo que crecen firmemente pero que tienen los riegos inherentes a los altibajos.

El BPI, una organización intergubernamental de bancos centrales que tiene sus oficinas centrales en la ciudad suiza de Basilea, dijo que los gobiernos tienen la función clave de hacer que los bancos se responsabilicen de sus pérdidas y obligarlos a recomponer sus finanzas. Al mismo tiempo, advirtió que la tendencia de los bancos a transacciones riesgosas está aumentando de nuevo.

"El mundo está ahora a cinco años del inicio del estallido de la crisis financiera, pero la economía global sigue todavía desequilibrada y al parecer eso se acrecienta, pues la debilidad recíproca sigue amplificándose mutuamente", dijo el BIP en su 82 reporte anual. "Las metas de desarrollo equilibrado, políticas económicas equilibradas y un sistema financiero sano siguen eludiéndonos".

La crisis financiera que comenzó en 2007 con las pérdidas reportadas por fondos y bancos de inversión en valores respaldados por hipotecas en Estados Unidos derivó en una crisis generalizada y una recesión mundial luego que el banco estadounidense de inversiones Lehman Brothers se declaró en quiebra en 2008.

Desde entonces, las bolsas de valores han caído y se han recuperado, los gobiernos han dado miles de millones de dólares para rescatar a los bancos a fin de evitar un colapso peor y los bancos centrales han abatido las tasas de interés y en algunos casos aumentado el circulante para potenciar sus economías.

Esta situación ha causado una recuperación dispareja y endeble, con un alto desempleo y más deuda soberana que afligen a las economías desarrolladas. A su vez, los 17 países que utilizan el euro se han desplomado en una crisis por una excesiva deuda gubernamental.

La secuela, agregó el BPI, es que gobiernos, bancos y consumidores están todos tratando de reducir sus deudas al mismo tiempo, lo cual magnifica sus problemas individuales.

La organización expuso que los grandes bancos continúan empeñados en recurrir a deuda de alto riesgo, el llamado "apalancamiento", para magnificar cualquier ganancia en sus transacciones porque pueden esperar que los gobiernos, con dinero de los contribuyentes, intervendrán y cubrirán sus pérdidas si las cosas se ponen feas.

"Estas condiciones están llevando al sector financiera hacia el mismo perfil de alto riesgo que tuvo antes de la crisis", sostuvo el BIP.