El español Fernando Alonso (Ferrari) logró una épica victoria en Valencia, en el Gran Premio de Europa, en una carrera perfecta, en la que el alemán Michael Schumacher (Mercedes) volvió a pisar el podio tras su regreso a la Fórmula Uno hace tres años y el venezolano Pastor Maldonado (Williams) rozó la gloria, si bien acabó la carrera con mal sabor de boca.

Al margen de una remontada desde la undécima posición con brillantes adelantamientos en carrera, Alonso, nuevo líder del Mundial, vio como el Red Bull del alemán Sebastian Vettel -que salió primero- desfallecía cuando era líder de la carrera y el británico Lewis Hamilton -que partió segundo- decía adiós a la carrera en la última vuelta tras una colisión.

Así, Alonso no sólo sumaba el máximo de puntos posibles (25), sino que veía como sus máximos rivales en la lucha por el título se quedaban a cero, cuando todo parecía indicar de inicio que ambos iban a marcar diferencias con respecto al asturiano. Ahora, Alonso lidera el Mundial con 111 puntos, seguido de Hamilton (88) y Vettel (85).

Ya en la salida Alonso adelantó tres puestos en la primera vuelta y empezó a tener un ritmo frenético. Tras su primer cambio de ruedas, en la vuelta 15, el español siguió intratable y adelantó en pista al australiano Mark Webber (Red Bull) y al brasileño Bruno Senna (Williams).

Pero la clave de la carrera llegó sobre la vuelta 30, cuando un choque entre el finlandés Heikki Kovalainen (Caterham) y el francés Jean Eric Vergne (Toro Rosso) obligó a salir al coche de seguridad. En ese momento Hamilton y Alonso entraron en boxes y mientras en el garaje de Ferrari todo salió perfecto, en el de McLaren un retraso en el cambio de ruedas dio ventaja al español.

Después de esta acción en boxes, que dejaba a Alonso tercero, Fernando vio como su panorama en el Mundial aún mejoraba, tras la retirada del coche de seguridad, tras adelantar a Grosjean y contemplar como sendas averías dejaban fuera de la carrera a Vettel, cuando iba líder, al propio Grosjean cuando era la sombra del asturiano, y una colisión eliminaba a Hamilton en la última vuelta cuando era tercero.

Además, la única aparición del coche de seguridad en la carrera de Valencia trajo consigo otras importantes consecuencias, como fue la tercera plaza del alemán Michael Schumacher, quien saliendo desde el duodécimo puesto volvió a pisar el podio por primera vez en su retorno a la F-1 hace tres temporadas.

Schumacher se benefició de todos los incidentes de carrera y de su pilotaje para volver a saborear un podio que desconocía desde que subió al cajón en el GP de China de 2006, año en el que interrumpió su carrera en la Fórmula Uno.

En el caso de Maldonado, su carrera fue una montaña rusa de sensaciones, ya que una mala salida le relegó a la quinta posición tras salir tercero y aunque en la última vuelta luchaba con Hamilton por el tercer escalón del podio, finalmente entró en la décima posición por la colisión con el británico.

Precisamente debido a este accidente Maldonado ha sido sancionado con 20 segundos con respecto al tiempo que ha conseguido, lo que le ha hecho perder tanto dos puestos en la clasificación -ha pasado del 10 al 12- como el punto que había sumado por esa décima posición.

En esa acción, Maldonado dejó fuera de combate a Hamilton tras un impacto lateral con el británico y que también motivó que el de Maracay perdiera posiciones hasta entrar en la décima posición tras haber luchado por ser tercero en la última vuelta.

Justo por delante de Maldonado entró el mexicano Sergio Pérez (Sauber), quien después de un fin de semana aciago pudo mitigar en parte los problemas de su monoplaza con una novena posición tras partir desde el decimoquinto puesto de la parrilla.

Alonso gana con épica, Schumacher brilla y Maldonado roza la gloria