Cuando Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer pisen el césped de Wimbledon a partir del lunes, cada uno tiene buenas razones para creer que levantará el trofeo en dos semanas.

Ninguno de los otros 125 hombres en el cuadro puede decir lo mismo.

De hecho, es difícil imaginar a cualquier que no sea uno de ese trío ganando el campeonato de este año en el All England Club.

"Han sido bastante egoístas por cierto tiempo en cuanto a los títulos de Grand Slam", dijo el campeón del Abierto de Estados Unidos en 2003 y tres veces subcampeón en Wimbledon, Andy Roddick.

Sin duda que lo han sido.

Nadal y Djokovic han ganado cada uno de los nueve últimos majors, y para colmo se toparon en las cuatro últimas finales.

"Alguien tiene que romper esa dinámica", señaló Federer, dueño del récord con 16 títulos de Grand Slam. "Espero poder hacerlo".

Cuando se suma al suizo a la ecuación, esos tres hombres se han combinado para levantar el trofeo en 28 de los 29 últimos majors, un dominio en siete años que comenzó con el triunfo de Nadal en el Abierto de Francia de 2005. La única excepción fue cuando el argentino Juan Martín del Potro venció a Federer en la final del Abierto de Estados Unidos de 2009.

Djokovic es el cabeza de serie del tercer major del año y campeón defensor en Wimbledon, su único título en un torneo en césped.

"Nací para esto", señaló el serbio luego de superar a Nadal en la final de 2011. "Quiero ser un campeón. Quiero ganar más Grand Slams, sin duda no me pararé aquí".

Djokovic ascendió al primer puesto del ranking mundial al día siguiente y desde entonces sigue allí. Luego ganó el Abierto de Estados Unidos en septiembre y el Abierto de Australia en enero, para sumar una racha de 27 partidos invicto en Grand Slams que terminó hace dos semanas, cuando perdió ante Nadal en la final del Abierto de Francia.

Hubo una época en la que Nadal era considerado como un experto en canchas de arcilla, pero el español ha demostrado que puede adaptarse, e incluso brillar, en otras superficies. Junto con Federer, es uno de apenas siete hombres que han completado el Grand Slam en sus carreras.

En Wimbledon, Nadal ha sido finalista cada vez en las cinco últimas ocasiones que disputó el torneo, con dos triunfos en su resumé. ¿Sus verdugos las otras tres veces? Djokovic y Federer.

¿Y qué tal Federer? Pues el suizo apenas tiene seis campeonatos y llegó a otra final en el All England Club en una etapa extraordinaria entre 2003-09.

"Sólo quiero tener otra corona de Wimbledon. Sería increíble conseguir la séptima", señaló el suizo, que perdió en los cuartos de final los dos últimos años.

Federer lleva dos años y medio sin un título de Grand Slam, su sequía más larga desde que ganó su primero hace nueve años.

"Obviamente estoy muy hambriento", afirmó.

Su dominio de las superficies más rápidas con el césped en Wimbledon o las canchas duras en el Abierto de Estados Unidos significa que es imposible descartarlo como un candidato, aunque cumplirá 31 años el 8 de agosto.

Cuando le pidieron que analizara sus posibilidades de sumar a su total de Grand Slams, Federer contestó que "creo que los dos próximos serán mis mejores oportunidades para ganar", refiriéndose a Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos.