Ricardo Quaresma y Miguel Lopes, jugadores de la selección portuguesa de fútbol, protagonizaron un momento de tensión durante el entrenamiento de esta mañana, en el que ambos futbolistas estuvieron a punto de llegar a las manos.

Parece que la victoria en cuartos de final ante la República Checa no ha serenado los ánimos en alguno de los componentes de la plantilla lusa. Quaresma, que todavía no ha debutado, marcó el paso del día con un roce con su compañero.

En un ejercicio en el que estaban trabajando los menos habituales, Miguel Lopes entró con dureza a Quaresma, que se revolvió contra su compañero. Tras un intercambio duro de palabras y empujones, ambos tuvieron que ser separados para evitar tensiones mayores.

El encontronazo surgió en una sesión abierta a la prensa en su totalidad. Los medios de comunicación pudieron ser testigos de los malos humos de ambos jugadores, que abandonaron el césped con cara de pocos amigos.

Después, en sala de prensa, el jugador Ricardo Costa quiso quitarle hierro al asunto: "Son cosas que pasan en el entrenamiento. Hubo una disputa por el balón y ya está. Somos fuertes y siempre queremos ganar en los lances. Estas cosas pequeñas a veces pasan", dijo.

La mañana también estuvo marcada por el susto que dio el jugador del Real Madrid Fabio Coentrao, que tuvo que ser asistido con problemas en el gemelo por un preparador físico, Sin embargo, el portugués pudo reponerse y completó sin problemas el entrenamiento.