El ministro del Interior chileno, Rodrigo Hinzpeter, dijo hoy que al Gobierno le "duele" la destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, y consideró que el juicio político con el que fue apartado del poder se realizó "demasiado rápido".

"Se ha producido la destitución de un presidente a través de un proceso que está dentro de las posibilidades constitucionales de Paraguay, pero la observación que uno hace es que se trató de un proceso quizás demasiado rápido", dijo Hinzpeter a los periodistas.

El titular del Interior expresó sus dudas sobre si durante el juicio político contra Lugo se respetó el "debido proceso".

El presidente paraguayo fue destituido ayer después de que el Senado de este país lo declarara "culpable" de mal desempeño en sus funciones al frente del país.

Hinzpeter no quiso decir si el Gobierno chileno reconocerá al nuevo jefe de Estado paraguayo, Federico Franco, y señaló que los anuncios sobre esta materia deben realizarlos el presidente Sebastián Piñera y el canciller Alfredo Moreno.

El ministro del Interior subrayó que la democracia es "un valor supremo" que se debe "cuidar y cautelar" en América Latina.