El Gobierno de México afirmó hoy que sigue "con especial atención y preocupación" el desarrollo del juicio político abierto contra el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, y expresó su deseo de que la crisis se resuelva "en un marco de legalidad y concordia".

"El Gobierno mexicano hace votos para que, en caso de que el poder legislativo paraguayo así lo decida, se garantice al titular del poder ejecutivo un debido proceso, con todas las garantías establecidas por la ley", afirmó un comunicado difundido hoy por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Lugo fue acusado este jueves de mal desempeño en sus funciones, por la muerte de once campesinos y seis policías en una operación de desalojo de una hacienda ocupada, en un juicio promovido por la Cámara de Diputados que concluirá hoy con una sentencia del Senado, constituido como un tribunal que podría dictaminar su destitución.

"El Gobierno de México sigue con especial atención y preocupación la situación prevaleciente en Paraguay", dice el comunicado de la SRE.

La nota agrega que México "confía en que todas las etapas de dicho procedimiento se lleven a cabo en estricto apego a las disposiciones constitucionales vigentes, así como a los principios democráticos y al respeto a los derechos humanos, consagrados en los instrumentos internacionales aplicables".

"México desea manifestar su solidaridad con el pueblo y el Gobierno constitucional de la hermana República del Paraguay, y expresa su deseo para que este asunto interno sea resuelto en un marco de legalidad y concordia", añade.