La Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) advirtió que la "nueva forma de golpe de Estado" en Paraguay tiene la finalidad "de atacar los procesos de independencia e integración latinoamericana y caribeña".

Los países miembros de la ALBA, en un comunicado difundido hoy en Caracas y con fecha 22 de junio, condenaron y repudiaron la acción de 39 senadores paraguayos que "promovieron un juicio político plagado de irregularidades", el cual derivó en la destitución del presidente Fernando Lugo.

"El supuesto juicio político, sumarísimo, se ejecutó en 24 horas, con un reglamento elaborado 'a la medida' del acusado, incumpliendo normas elementales del debido proceso y violentando el más básico derecho a la defensa" de Lugo, añadió el documento.

Señaló que el juicio "contaba con una sentencia previa desde su inicio, instigado por la derecha y la oligarquía paraguaya", a las que acusó de haber dado "un zarpazo a la democracia latinoamericana y caribeña, usurpando el poder que estaba bajo la responsabilidad de un presidente legitimado por la votación popular".

"Desde el ALBA-TCP alertamos a las naciones del mundo sobre esta nueva forma de golpe de Estado supuestamente institucional y parlamentario que se estaría implementando con la finalidad de atacar los procesos de independencia e integración latinoamericana y caribeña", indicó el texto oficial.

A tiempo de expresar su "más firme solidaridad" con Lugo, las naciones de la ALBA aseguran que no reconocen "al presidente de facto Federico Franco, electo por los 39 votos del Senado paraguayo".

Los países de la ALBA (Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, San Vicente y las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbuda) aglutinan a 75 millones de habitantes de América Latina y el Caribe.