El suizo Roger Federer, número tres del mundo, comparece este año en el All England Club de Londres "soñando" con lograr su séptimo título de Wimbledon, una lucha para la que hoy afirmó que se siente en plena forma.

"Ahora mismo no tengo que trabajar ningún aspecto específico de mi juego porque todo está funcionando. Estoy en un momento dulce. Este año las cosas han ido muy bien. No me he sentido cansado en ningún momento", explicó Federer en una rueda de prensa previa al torneo, que comienza el lunes.

Ante sí, el suizo, ganador en Londres en 2003, 2004, 2005, 2006, 2007 y 2009, tendrá a los dos tenistas que han dominado el circuito en los últimos tiempos, el serbio Novak Djokovic, número uno de la ATP y último ganador en el pista central de Wimbledon, y el número dos, el español Rafael Nadal, recién coronado con su séptimo Roland Garros.

Djokovic y Nadal han copado las cuatro últimas finales de Grand Slam, un "molde" que Federer, a sus 31 años, espera romper en esta ocasión. "Los dos han estado espectaculares durante los últimos años, aunque espero que este sea mi momento", apuntó el suizo.

El actual número tres deberá luchar contra las estadísticas que ha dejado en sus dos últimas visitas al All England Club, donde ha cayó en los cuartos de final tanto en 2011 como en 2010.

El pasado año, el francés Jo-Wilfried Tsonga remontó el partido cuando Federer se había anotado los dos primeros sets y apartó al suizo de las semifinales, un resultado similar al de 2010, cuando fue el checo Tomas Berdych quien frenó su avance antes de lo previsto.

Federer llega a Wimbledon en esta ocasión tras haberse impuesto en 2012 en Rotterdam, Dubai, Indian Wells y Madrid, y con el "hambre" de siempre.

"He explicado muchas veces cuánta hambre y motivación mantengo para jugar al más alto nivel. Sigo queriendo ganar grandes campeonatos y este es obviamente uno de ellos", dijo Federer, ganador de 16 títulos de Grand Slam durante su carrera.