El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reveló hoy que ha llamado a consultas a su embajadora en Londres, Ana Albán, dentro del caso sobre la petición de asilo político del australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks, que se encuentra en esa legación del país andino en la capital inglesa.

"No queremos anticipar ningún criterio", sobre la solicitud de asilo, dijo Correa en su informe semanal de labores grabado ayer pero transmitido hoy, y en el que insistió en que analizan "muy responsable y seriamente la solicitud, los causales".

Aseguró que la decisión que adopten será "absolutamente soberana".

"Ecuador no está en venta, no va a negociar su derecho a dar o no dar asilo a ninguna persona o ciudadano del mundo", apuntó al asegurar, no obstante, que harán las consultas necesarias y pedirán opiniones del caso.

Comentó que Albán se reunió ya con autoridades inglesas y que han recibido una comunicación "muy cortés" del Gobierno inglés con sus puntos de vista que tomarán "muy en cuenta", pero "finalmente será Ecuador que, "en forma soberana", tomará la decisión final, apuntó.

"Estamos llamando para consultas a nuestra embajadora en Londres porque se trata de un caso muy serio, de algo realmente trascendente y vamos a tomar con total prudencia, responsabilidad y seriedad este caso, pero sin aceptar presiones de absolutamente nadie", aclaró.

El fundador de WikiLeaks ha alegado una "persecución" en su contra para reclamar asilo a Ecuador basándose en la declaración de derechos humanos de la ONU, con vistas a evitar una extradición a Suecia por presuntos delitos sexuales.

Assange niega los presuntos abusos sexuales y violación de los que es sospechoso en Suecia, asegura que fueron relaciones consentidas que mantuvo con dos mujeres en Estocolmo en el verano de 2010 y alega que esas acusaciones tienen motivaciones políticas.

El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, ha publicado en su cuenta de Twitter que la solicitud de Assange "requiere profundo análisis. Ecuador declara que protegerá derecho humano a la vida y a la libertad de expresión".

"Ahora, dijo Patiño, estamos estudiando el riesgo denunciado por Assange de que sea juzgado por razones políticas y pudiera ser condenado a muerte", en el caso de ser extraditado a Estados Unidos, donde podría ser condenado por filtrar cables diplomáticos de ese país.

WikiLeaks divulgó desde 2010 miles de cables diplomáticos confidenciales que airearon métodos y prácticas cuestionables de muchos gobiernos, pero desde hace meses la falta de financiación de ese portal y el enfrentamiento de Assange con algunos de quienes fueron sus partidarios han reducido su impacto.

El australiano ha luchado denodadamente contra su extradición desde el Reino Unido a Suecia porque teme que pueda ser entregado a Estados Unidos, el país más perjudicado por las revelaciones de su portal, y juzgado por traición, lo que podría acarrear pena de muerte.