Es muy difícil para los padres de un niño pequeño equilibrar el tiempo entre el trabajo y el hogar, así que imagine lo difícil que sería si el propio trabajo se tratara todo de mantener el equilibrio.

Jeremie Robert y Dionne Julie, dos acróbatas del espectáculo "Zarkana" del Cirque du Soleil, están criando a su hijo de dos años mientras se ganan la vida dando vueltas en una rueda de metal que es más delgada que un hula hula.

Aunque sus trabajos son poco comunes, ambos artistas son como cualquier otro padre cariñoso. Robert, de 28 años, de París, y Dionne, de 36 años, de Montreal, están evidentemente encantados con Emile, un pequeño de movimientos exuberantes que habla francés y ruso.

"No importa lo mal que haya ido el día o lo bueno que fue", dice Robert. "Pasamos la puerta y es '¡Papá!' y '¡Mamá!' y mucho correr. Si tuviste un mal día o estás cansado, él hace que se te olvide".

Robert y Dionne ayudaron a crear "Zarkana", una producción de 50 millones de dólares, hace un año, cuando debutó en el Radio City Music Hall de Nueva York. El espectáculo, una "ópera rock acrobática" de 11 actos y 73 ejecutantes visitó luego Madrid y Moscú antes de regresar a Nueva York este año. Durante el último año ha reducido su tamaño, pero los personajes han ganado profundidad y las acrobacias son más estrictas.

Antes de una reciente presentación en el cavernoso Radio City, de 6.000 asientos, Emile corría alegremente por los pasillos alfombrados, con una risa contagiosa. Iba en todas direcciones, sosteniendo un caballo de juguete, volviendo triunfalmente de vez en cuando a los brazos de sus padres, balbuceando y casi sin aliento.

"¡Papá! ¡Papá!" le dijo a Robert en francés después de un rato. "¡Es tan grande!"

En otro momento, le rogó a su madre que lo cargara y, a continuación, con una iniciativa que llenaría de orgullo al artista circense PT Barnum, hizo equilibrio con una pierna en el regazo de su madre y la otra en la de su padre.

Emile, que nació en Japón cuando sus padres estaban en la gira del espectáculo "Corteo" del Cirque du Soleil, ya ha estado en por lo menos 10 países y se ha acostumbrado a cambiar de habitación de vez en cuando. "Mucha gente dice que los cambios son difíciles para los niños, pero se ha adaptado maravillosamente", dice Dionne.

En "Zarkana", los padres de Emile tienen participación doble. Aparecen entre actos como parte de un desfile de artistas vestidos de blanco — ella como novia embarazada y él como una especie de piloto demente de la vieja escuela — para añadir un poco de humor circense al espectáculo, que también incluye caminantes de cuerda floja, parados de manos, acrobacias con banderas y un artista que pinta con arena.

La pareja también aparece en un acto de acrobático muy complicado: él en el escenario, girando dentro de un aro plateado, mientras ella realiza acrobacias dentro y fuera de su propio aro, suspendido a varios metros del piso. Mientras ambos actúan, la esposa de otro artista cuida de Emile.

Haber tenido a Emile ha hecho que sus padres no sólo sean más enfocados, sino también más creativos, sobre todo cuando llega la hora de canalizar su payaso interior. Dicen que al ver cómo juega, tratan de captar su sentido de ingenuidad y juego.

"Tratamos de no censurarnos en el escenario y creo que eso viene de él", dice su mamá. "A veces tengo alguna idea, pero me pregunto '¿Será buena?' o '¿Será creíble?' El sólo hace las cosas y el ver hacerlo es una fuente de inspiración. He aprendido de su curiosidad".

Después que "Zarkana" termine sus presentaciones en Nueva York, a principios de septiembre, tendrá residencia permanente en el Aria Resort & Casino de Las Vegas. Emile y sus padres no irán, pues se mudarán a la ciudad de Montreal, amistosa con los artistas circenses.

Los padres de Emile han pasado años perfeccionando sus habilidades. Cuando tenía 15 años, Robert se inscribió en la Escuela Nacional de Circo de Francia, donde estudió tres años. Se mudó entonces a Montreal para estudiar otros tres años en la Escuela Nacional de Circo de Canadá, especializada en trampolín y un aparato de acrobacias parecido al subibaja.

Dionne estudió ballet moderno y jazz en su juventud y acudió a la Escuela de Danza de Quebec, que se especializa en danza moderna. También estudió en la Escuela Nacional de Circo de Canadá, pero nunca coincidió con quien sería su pareja.

Se conocieron en "Corteo", que hizo gira por Canadá, Estados Unidos, Japón y Rusia. Fueron amigos durante dos años antes de que todo se volviera romance. El Cirque du Soleil no los desalentó, pues ambos eran artistas y no había desigualdad de fuerzas. Ambos dicen que el Cirque es un gran lugar para trabajar: Les da seguros, días libres por enfermedad y licencia de paternidad.

Los romances en las empresas del Cirque no son inusuales, ya que los artistas y el resto del equipo pasan todo el tiempo juntos, especialmente durante las giras. Algunos actos del Cirque también incluyen a familias enteras. "Es un trabajo, es la vida, es la familia. Es todo a la vez", dice Robert.

Emile nació cerca de la medianoche del 27 de diciembre de 2010, pero Robert no pudo quedarse mucho tiempo con el recién nacido: Debía actuar en dos presentaciones al día siguiente. Un año después, Emile ya caminaba y su madre había vuelto a los escenarios tras nueve meses.

El nuevo padre decidió no seguir en la tabla de balancín, que en el Cirque no es el clásico subibaja de los parques infantiles. En los circos, es un duelo machista entre artistas que llegan a alturas sorprendentes, pues se catapultan arrojándose desde una estructura alta. "Yo estaba acostumbrado y todo, pero a veces era difícil con apenas cuatro horas de sueño", explica Robert.

¿El pequeño Emile habrá heredado algunos genes acrobáticos de sus padres, ambos delgados y musculosos?

"Tiene la energía", dice su madre, con una sonrisa. A Emile ya le interesan las acrobacias básicas y hace volteretas y splits. Le encanta ver actuar a sus padres y él hace malabares en casa.

"No lo estamos empujando. No creo que lo hagamos. Si nos quiere seguir, está bien", dice Robert, cargando a Emile hacia sus brazos.

Su madre está de acuerdo: "Podría querer ser contador ¿Quién sabe?". Justo mientras ella habla, el niño sube por el pecho de su padre como si fuese un muro de escalada.

___

En internet:

http://www.cirquedusoleil.com/Zarkana

___

Mark Kennedy está en Twitter como: http://twitter.com/KennedyTwits